Crimes against logic, de Jamie Whyte

Crimes Against Logic es una introducción al pensamiento lógico escrita por un filósofo. Tiene apenas 160 páginas y su subtítulo ya lo dice todo: «Exposing the Bogus Arguments of Politicians, Priests, Journalist, and Other Serial Offenders».

Es una introducción, digo, porque el tono es más bien cercano e inmediato. Se trata de advertir contra esos usos para no dejarse engañar. En ese aspecto, no pretende ser sistemático y cubrir todos los fallos de razonamiento, sino aquellos que políticos, sacerdotes, periodistas y otros puedan usar más asiduamente. Por esa razón, es un libro muy accesible, escrito también para entretener.

Destacaría sobre todo, el primer capítulo, dedicado a «el derecho a tu opinión». Denuncia el «derecho a la propia opinión» como un no-argumento, una afirmación que no aporta nada y sólo sirve para parar en seco cualquier discusión. Tener una opinión no es un argumento a favor o en contra de una postura, es simplemente una afirmación sobre tu vida interior. Tus opiniones sólo tendrán valor para los demás en la medida en que puedas fundamentarlas con otra cosa.

En otros capítulos trata opciones retóricas como «¡Cállate!» o las palabras vacías. Las palabras vacías son especialmente queridas por los políticos, que las usan continuamente. Por ejemplo, un político es capaz de decir sin rubor que está «a favor de los niños». Claro está, ¿quién está en contra de los niños? ¿O en contra de la paz? ¿O favor del hambre en el mundo? Esas declaraciones no significan nada. Lo realmente importante son las medidas concretas que se planteen para resolver los problemas.

Parte de la gracia de leer el libro radica en que su autor está enfadado. Ya lo dice el mismo nada más empezar, que le encanta escribir cartas a los periódicos con el nombre de «Outraged of London». Ese enfado es muy divertido y es la fuerza que impulsa muchos de los argumentos del libro: se enfada por el mal uso de la lógica y la razón. Pero también me parece uno de sus puntos flacos. Porque la furia es muy fácil de desestimar.

[50 libros] 2006

Categoría: Silva

Pedro Jorge Romero

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  • Sr. Cabeza 11 diciembre, 2006, 1:36 am

    Habrá que echarle un vistazo; una de las majaderías que más me sacan de quicio es aquella de que «todas las opiniones son respetables», como si cada hijo de vecino viniera equipado de serie con su propio criterio de autoridad.
    Si te interesa leer más de este tema, en la página http://www.usoderazon.com/ tienes un completo diccionario de falacias lógicas.

  • Miguel Figueroa 22 septiembre, 2010, 7:35 am

    Sr. Cabeza, mucho gusto.
    Aunque algunos pueden encontrar que tu comentario mismo quizá implique un juicio moral, yo estoy de acuerdo contigo en que el derecho a opinar NO IMPLICA que toda opinión sea digna de respeto. Es precisamente lo que plantea el señor Whyte en su libro (en un tema que, según vi en el comentario de un zopenco que se filmó en youtube opinando sobre esta parte, mucha gente no lo entendió pero sí que corrió a defender lo que le sonó defendible pero nunca fue atacado) . En apoyo a eso quizá debiéramos decir que «no todas las opiniones tienen un buen fundamento lógico» y por tanto, pudiendo estar equivocado en su opinión, el tener o no derecho es absolutamente irrelevante.

    Es decir, resumiendo lo que dice Whyte en su primer capítulo: Todo mundo tiene derecho a tener y mantener una opinión. El punto es que ese derecho (jamás discutido) no implica ni logra por si mismo que la opinión esté bien fundamentada. La prueba lógica es la siguiente: Si tú y yo discutimos algo opuesto, es imposible que ambos tengamos la razón a la vez. Uno tiene que estar equivocado forzosamente y aquí, ¿qué diablos significa que tengas derecho si eres el que está equivocado? Tu (innecesario de apelar) derecho a tener tu opinión no aporta nada para hacerla cierta. El derecho no se discute, se discuten las razones que estés aportando para establecer que tienes la razón.