Mitos sobre la música clásica contemporánea

by Pedro Jorge Romero on 17/02/2014

Tom Service ofrece The five myths about contemporary classical music (también tiene una guía de música clásica contemporánea que es más que interesante) donde intenta responder a las razones más habituales que se ofrecen para no acercarse a este tipo de música. Entresaco de dos respuestas:

First, one of the signal, culture-changing achievements of contemporary music is that it opens your mind and ears to re-hear the world, to realise the beauty that’s around us in sounds we would otherwise call noises. That’s part of the genius of John Cage or Helmut Lachenmann, one way in which the world becomes a different place when you listen to their music. But there’s something else: the visceral impact of music such as Iannis Xenakis’s Jonchaies, Stockhausen’s Gruppen for three orchestral groups or Luciano Berio’s Coro is like nothing else music has done before. This music opens up huge reservoirs of feeling and physicality. Listen to any, and have your squeaky gates of perception opened up.

Y

So much of the great, radical music of the past 100 years bypasses the world of convention and intellect to go straight to the guts of sonic power, and to shake up your solar plexus. There’s a good argument that the less you know about Mozart or Schubert, the more directly you can understand the sounds composers create today.

Feliz exploración.

(¿Lo de música clásica contemporánea no suena raro? Es como si se estuviesen mezclando épocas diferentes. Hay quien prefiere “música culta”, pero no estoy seguro de eso sea mejor)

Internet-centrismo y exclusión

by Pedro Jorge Romero on 17/02/2014

Dice Evgeny Morozov en el segundo capítulo de su To Save Everything, Click Here: The Folly of Technological Solutionism sobre el uso retórico de “Internet”:

Today, ‘the Internet’ is regularly invoked to thwart critical thinking and exclude nongeeks from the discussion.

Y cuanta razón tiene. Desde muchos círculos tecnológicos la referencia a “Internet” es constante, como si internet fuese algo a preservar en sí mismo, un ente con derecho absoluto a su esencia. Vamos, como si “Internet” no fuese una herramienta creada por los seres humanos, y que será valiosa en la medida en que ayude a los seres humanos, pero al igual que cualquier otra herramienta debe ser evaluada por sus propios méritos. Por desgracia, como dice la cita, el uso es habitualmente el de impedir la discusión y excluir de cualquier posible debate.

Ese uso se aprecia sobre todo cuando sucede algo malo e inmediatamente se nos aclara que son las personas las que hacen cosas malas y que “Internet” no tiene ninguna culpa. Es un argumento muy similar al usado en Estados Unidos por los defensores de las armas de fuego. “Internet no mata, matan las personas”, digamos. Si se te ocurre defender cualquier otra opción, es probable que te caiga encima al acusación de “no entender cómo funciona internet”.

Ahora mismo, que en las redes sociales se discute sobre propiedad intelectual, es fácil ver ese uso retórico de la palabra “Internet”. Es como dice Morozov: se usa “Internet” como punto de partida, como un axioma inamovible, incuestionable, algo en lo que no te debes meter por no lo entiendes (y se sabe que no entiendes “Internet” porque estás dispuesto a ofrecer críticas o matizaciones).

Un problema con Bitcoin

by Pedro Jorge Romero on 30/01/2014

Roger Senserrich nos ofrece una muy recomendable entrada llamada “Del valor de una moneda y el problema con bitcoin” donde reflexiona sobre Bitcoin desde el punto de vista de lo que una moneda hace y para lo que sirve:

Mal que nos pese, pero una moneda necesita del respaldo de un estado. Sin un “comprador de último recurso” que puede hacer un instrumento de pago abstracto útil y líquido, una moneda puede ser útil un rato, pero no es realmente estable. El hecho que incluso las divisas estatales, respaldadas por el esfuerzo de millones de personas y el poder coercitivo de una burocracia para poder extraer recursos de ellas, puedan a veces implosionar espectacularmente debería ser una pista sobre lo complicado que es mantener este invento. Si queréis un bien fijo, limitado, respaldado por algo inamovible y sólido dejad las bitcoins y el oro, y comprad un solar en el centro de Madrid. Sólo tenemos un planeta, al fin y al cabo.

Sin embargo, si bien lo que cuenta es muy interesante y no dudo que tenga toda la razón, lo que dice está lejos de ser “el problema”. No dudo que sea un gran problema de Bitcoin, pero no sólo es posible pensar en otros problemas (problemas de impacto social o incluso discriminación social, sexual o racial), sino que es relativamente fácil encontrar una objeción al problema que señala.

Lo curioso es que la objeción ya está implícita en el propio texto, en comentarios como “una moneda necesita del respaldo de un estado” y otros referidos a estados y gobiernos. Porque puede ser cierto que si uno quiere una moneda con las características descritas tenga necesariamente que recurrir a un estado que la respalde. Pero, ¿qué sucede cuando el estado no es para ti un ente más o menos conveniente sino un primigenio de Lovecraft deseoso de surgir de las profundidades para coartar tu libertad, para esclavizarte e incluso destruirte? En ese caso, podrías pensar que mientras tu nueva moneda te libre del estado (aunque no sea cierto, basta con creerlo) cualquier efecto negativo te compensará. Es decir, valdrá la pena soportar todos los inconvenientes descritos en el post si con ello ganas la libertad a la que aspiras al inventar tu propia moneda (aunque, como he dicho, esa idea sea totalmente ilusoria).

Y eso es justo lo que parecen creer los más entusiastas seguidores de Bitcoin. Es más, no parece importarles demasiado la opinión de economistas y políticos precisamente porque la ven como parte del entramado contra el que luchan. Por esa razón digo que la objeción es una de las posibles, pero no la definitiva, porque acepta la necesidad última del estado para garantizar la viabilidad de la moneda. Justo la conclusión contraria al punto de partida de los defensores de Bitcoin.

Libros 2014

by Pedro Jorge Romero on 14/01/2014

    Enero

  1. The Accidental Species: Misunderstandings of Human Evolution, de Henry Gee
  2. Febrero

  3. Spinoza: A Life, de Steven Nadler
  4. Our Magnificent Bastard Tongue: The Untold History of English, de John McWhorter
  5. Marzo

  6. Alicia a través del espejo, de Lewis Carroll
  7. Abril

  8. A Thousand Mornings, de Mary Oliver
  9. Mayo

  10. Continental Philosophy: A Graphic Guide, de Christopher Kul-Want y Piero
  11. The Cello Suites: In Search of a Baroque Masterpiece, de Eric Siblin
  12. Julio

  13. The Extraordinary Voyage of Pytheas the Greek, de Barry Cunliffe
  14. Agosto

  15. The Language Hoax: Why the World Looks the Same in any Language, de John H. McWhorter

Películas 2014

by Pedro Jorge Romero on 11/01/2014

    Enero

  • They Live, de John Carpenter
  • The Pervert’s Guide to Ideology, de Sophie Fiennes
  • Daisies, de Vera Chytilová
  • Lluvia de albóndigas 2, de Cody Cameron y Kris Pearn

Zina Nicole Lahr

by Pedro Jorge Romero on 21/12/2013

Una de las cosas que hago en internet es buscar ejemplos de personas, sobre todo mujeres, que hacen cosas interesantes, divertidas o asombrosas y que sirvan de modelos e inspiración. Luego se los pongo a mi hija para que vea todo lo que se puede llegar a hacer.

Hace unas semanas di con este vídeo de Zina Nicole Lahr que me pareció perfecto:

The Work of Zina Nicole Lahr from Stormy Pyeatte on Vimeo.

Por desgracia, la historia tiene un final triste, porque la protagonista murió poco después de grabar esas imágenes.

Hiperempleo

by Pedro Jorge Romero on 21/11/2013

Ian Bogost escribe sobre Hyperemployment, or the exhausting work of the technology user, la situación actual en la que hemos sustituido gran parte de, o todo, nuestro tiempo de ocio con una serie de incesantes actividades, una sucesión de trabajos que nos mantiene continuamente produciendo:

Hyperemployment offers a subtly different way to characterize all the tiny effort we contribute to Facebook and Instagram and the like. It’s not just that we’ve been duped into contributing free value to technology companies (although that’s also true), but that we’ve tacitly agreed to work unpaid jobs for all these companies. And even calling them “unpaid” is slightly unfair, since we do get something back from these services, even if they often take more than they give. Rather than just being exploited or duped, we’ve been hyperemployed. We do tiny bits of work for Google, for Tumblr, for Twitter, all day and every day.

Y también toca la consecuencia directa de ese casi obligatorio y continuo trajín: el agotamiento. Un agotamiento más mental que físico, resultado de intentar prestar atención a demasiadas cosas a la vez.

Es algo que noto mucho en Twitter, que es la red social en la que más participo. Por ejemplo, son continuos los requerimientos a que te sientas indignado por esto o por aquello, pero la verdad es que hay un límite y si todo es indignante, al final nada lo es. Te agotas.

El arte de tirar libros

by Pedro Jorge Romero on 28/10/2013

En una ocasión tiré un libro a la basura. Al comentárselo a mis amigos, se extrañaron de tal decisión. ¿Por qué no se lo había regalado a alguien?, me dijeron. A lo que yo respondí preguntándoles a su vez por el sentido de regalar un libro que te parece muy malo. ¿Le darías comida pasado a un amigo? No, claro, porque eres buena persona y quieres lo mejor para los demás. En ese caso, puestos a regalar libros, regalar libros buenos.

Además, tirar los libros es, como nos recuerda Los libros arden mal, mejor que quemarlos. Así se reciclan y pueden ser productivos en otra función. Y el texto también nos invita, brevemente, a dejar de considerar el libro como un objeto valioso digno de veneración por el simple hecho de ser un libro.

Enterremos esa fé seudocristiana, esa mitología añeja y conservadora según la cuál todo libro (editado y publicado en papel, claro) merece loa y salvaguarda por el simple hecho de existir: no es así, y no desde un imposible punto de vista canónico que escoja qué libros valen y cuáles no, sino desde la más absoluta subjetividad individual o de grupo.

Es curioso, y es un tema que también salía en The Late Age of Print, que tras tantos años de producción industrial y en masa de libros, sigamos pensando que el producto de un proceso que ha creado miles, cientos de miles e incluso millones de objetos iguales es único a irremplazable.

Hacía Falta 13

by Pedro Jorge Romero on 24/10/2013

Lo prometido es deuda: aquí está Hacía Falta 13, el podcast que grabamos tras la presentación de Apple del pasado martes, donde contamos las opiniones que se nos ocurrieron en ese momento (yo ahora he desarrollado opiniones adicionales sobre los iPads y qué modelo es mejor dependiendo de distintas necesidades y también sobre la tendencia al software gratuito, pero me las tendré que guardar…).

Y me han dicho que sale una imitación de Lemongrab.

Mi vida

by Pedro Jorge Romero on 21/10/2013

Tal cual:

(vía Parislemon)

Hacía Falta 12

by Pedro Jorge Romero on 21/10/2013

Como el día 22 hay presentación de Apple, los amigos Alex y Eduo me han vuelto a invitar a su podcast Hacía Falta para hablar de lo que se podría o no podría presentar (evidentemente, nos equivocaremos en todo. Por ejemplo, nada de iPads nuevos. Probablemente una tostadora).

Pueden encontrar el episodio aquí: #12: pre-Keynote iPad

Mi principal predicción es que el iPad mini actual desaparecerá y será sustituido por un modelo con pantalla retina. iOS 7 claramente pide retina a gritos y ahora mismo todos los teléfonos a la venta son retina. Y con él se irá también, de una vez, el iPad 2.

Los prejuicios en la era de los algoritmos

by Pedro Jorge Romero on 10/10/2013

Los algoritmos aplicados a las personas son seductores porque ofrecen la sensación de objetividad, sin pararnos a preguntar por qué el algoritmo está ofreciendo esa respuesta y no otra, sin plantearnos qué supuestos sobre la condición humana han influido en su elaboración. Al igual que los números o las estadísticas, ofrecen esa imagen de “verdad” fundamental por dudoso que pueda llegar a ser el método por el que se ha llegado al resultado.

Lo que nos lleva a The Turing Normalizing Machine:

The Turing Normalizing Machine is an experimental research in machine-learning that identifies and analyzes the concept of social normalcy. Each participant is presented with a video line up of 4 previously recorded participants and is asked to point out the most normal-looking of the 4. The person selected is examined by the machine and is added to its algorithmically constructed image of normalcy. The kind participant’s video is then added as a new entry on the database.

Y:

Conducted and presented as a scientific experiment TNM challenges the participants to consider the outrageous proposition of algorithmic prejudice. The responses range from fear and outrage to laughter and ridicule, and finally to the alarming realization that we are set on a path towards wide systemic prejudice ironically initiated by its victim, Turing.

Y de una entrevista, The Turing Normalizing Machine. An experiment in machine learning & algorithmic prejudice, con uno de los creadores se comenta precisamente el hecho de que ya empleamos algoritmos de ese tipo:

Usually society doesn’t get to decide what is good or even normal for society. The decision often comes from ‘the top’. If ever such algorithm to determine normality was ever applied, could we trust people to help decide who looks normal or who isn’t?

While I agree that top-down role models influence the image of what’s considered normal or abnormal, it is the wider society who absorbs, approves and propagates these ideas. Whether we like it or not, such algorithms are already used and are integrated into our daily lives. It happens when Twitter’s algorithms suggests who we should follow, when Amazon’s algorithms offers what we should consume, when OkCupid’s algorithms tells us who we should date, and when Facebook’s algorithms feeds us what it believes we would ‘like’.

De tal forma, vamos logrando reducir la enorme variedad de la experiencia humana a una pequeña serie de números que creemos objetivos, resultado de un proceso científico. Y es en ese cientifismo donde radica el mayor peligro.

Wadjda

by Pedro Jorge Romero on 10/10/2013

Una película que tiene buena pinta. Aparentemente es el primer largometraje rodado enteramente en Arabia Saudita:

Wadjda is not the singularly devout goody two-shoes her strict teachers would prefer—in fact, she gets in trouble for her shoes, which are scuffed up black Converse rip-offs. But neither is she the trailblazing revolutionary a Western filmmaker might have written. She loves her parents, she loves her religion, she loves her pop music; like any pre-teen, she struggles with figuring out how to carve her own identity from amid society’s many rules and ideas about who she should be. The film is universal in that way, but it also illustrates the mood and customs of a very specific place.

Saudi Arabian Film “Wadjda” Quietly Subverts and Stuns

A Visit From the Goon Squad, de Jennifer Egan

by Pedro Jorge Romero on 16/09/2013

El inevitable paso del tiempo es nuestra constante universal. Y con él, nuestra igualmente inevitable transformación. No es que el tiempo sea como un río en el que no podamos bañarnos dos veces. Es que nosotros mismos somos un río y estamos sujetos a la fluidez fundamental del mundo.

Aparentemente, hay cierta polémica (absurda) con respecto a este libro, porque no queda claro si se trata de una novela o de una colección de cuentos. A Visit From the Goon Squad está dividido en capítulos que van pasando de un personaje a otro, hilando un grupo de personas que se van relacionando entre sí, en ocasiones muy lejanamente, que se encuentran o desencuentran. La acción va saltando en el tiempo, yendo del presente al pasado, o al revés (y en los capítulos finales, entrando directamente en el futuro, al querer seguir la vida de personas que nacen más recientemente). Conocemos a un maduro padre de familia o a una relaciones públicas fracasada, y luego los volvemos a encontrar como miembros de una pandilla juvenil. En unas ocasiones la novela fluye desde deterioro final hacia atrás, y en otras el proceso es a la inversa. Expone los fracasos vitales de los personajes y en ocasiones sus redenciones posibles. A veces más de una vez, porque la vida es justo así, una sucesión de acontecimientos, de momentos en los que a veces estás arriba y a veces abajo.

Pero el retrato de los personajes va más allá de la descripción de sus ideas o actos, ya que cada capítulo está contando usando un estilo y un modo de escribir que se ajusta a ese personaje en ese momento, llegando al punto de que hay un capítulo completo en forma de presentación de PowerPoint, porque ese personaje piensa así. En otras ocasiones, se pasa de la primera a la tercera persona dependiendo del grado de introspección de cada uno. De tal forma, la estructura del libro refleja la naturaleza de nuestra vida y, de paso, nuestra dificultad para verla en conjunto, porque somos criaturas del momento producto de circunstancias muy concretas.

El hilo conductor del libro es la música, que de una forma u otra une a todos los personajes. Con música empieza y con una divertida predicción sobre la música del futuro acaba. En medio, un libro excelente.

Hacía Falta 6

by Pedro Jorge Romero on 05/09/2013

El martes pasado, los amigos Alex y Eduo me invitaron a participar en su podcast Hacía Falta (el podcast que no hacía falta, que dicen ellos). La idea era hablar de las posibles novedades que presentará Apple el día 10 de septiembre. Como en realidad no tenemos ni idea de lo que se presentará, hablamos y hablamos elucubrando sin parar. El plan completo es repetir después de la presentación, aunque sólo sea para comprobar hasta qué punto nos hemos equivocado.

Pueden encontrar el episodio en: #6: Pre-Keynote Sept 10

Robot Cult, O Robot Cult

by Pedro Jorge Romero on 10/08/2013

Una divertida canción sobre las fantasías de inmortalidad prometidas por fantasías futurológicas que prometen su particular “tecnocielo” extrapolando malamente la situación tecnológica actual.

Yo me lo imagino así. Alguien, llegada a cierta edad, descubre que se va a morir. No lo descubre en el sentido de saberlo intelectualmente, sino en el sentido de sentir de pronto que el final está, por optimista que uno sea, más cerca que el principio. Unos se vuelven hacia la religión, otro lo aceptan como un hecho más del mundo y algunos pocos recurren a la ciencia ficción.

(vía Amor Mundi)

46

by Pedro Jorge Romero on 23/06/2013

No es tanto que pesen, que pesan ya un poco, es verdad, sino la inercia. Por ejemplo, no hay problema en invertir 4 días en reimplementar una app que se había hecho de una forma distinta, abandonando una librería que Apple ha dejado (por suerte) obsoleta. Lo difícil de ese proceso es tomar la decisión de ponerse a ello.

Es decir, con 20 años menos pensaba algo y me ponía a hacerlo. Se me hubiese ocurrido “vamos a aprender Ruby” y me hubiese lanzado de cabeza. Ahora lo pienso y voy demorando el día, aunque sé que es inevitable.

Por lo demás, no es que me note menos capaz. Por suerte, internet ha ido ganando penetración a medida que mi memoria ha ido fallando. Ahora es posible que tarde en recordar algo, pero es fácil buscarlo. De hecho, una de mis experiencias recientes más desconcertantes fue encontrarme en situación de no poder usar el móvil para conectarme. Paseaba por una ciudad extranjera, veía algo interesante y no podía hacer nada por descubrir qué era aquello.

Y a lo que iba, por suerte la experiencia vale para algo. Tener 20 años menos y saber lo que sé ahora sería ideal. Pero como la flecha del tiempo va en un único sentido (no recuerdo quién decía que la historia es una carretera anisótropa que no se puede recorrer en sentido inverso), bienvenida sea la poca experiencia que uno pueda ir acumulando.

iOS 7 o la nueva oportunidad

by Pedro Jorge Romero on 17/06/2013

El lunes 10 Apple presentó la primera beta de iOS 7, la nueva versión de su sistema operativo para dispositivos móviles. El cambio de interfaz, que muchos llaman (sin ser exacto) plano, ha provocado todo tipo de reacciones. Y tal es la discusión sobre sus iconos (a pesar de que se trata de una beta inicial y todo eso cambiará con seguridad) que podría pensarse que iOS 7 no tiene mayor importancia.

Sin embargo, tanto en interfaz como en alguna de sus tecnologías subyacentes, iOS 7 ofrece un cambio enorme con respecto a iOS 6. iOS 7 exige replantearse mucho de los interfaces que se han hecho hasta ahora y exige también cambiar la forma de hacer nuestras apps. Es más, estoy convencido de que cualquiera que se dedique al negocio de hacer apps para iOS debería tener instalada la beta en su teléfono habitual (a pesar de sus muchos problemas) y usarla a diario, para comprender mejor la nueva filosofía.

Digamos que mi impresión sobre iOS 7 se resume en: “iOS 7 only”. Si estás preparando una app ahora mismo o si estás pensando hacer una nueva versión de una app ya existente, deberías plantearte hacerla sólo para iOS 7, sin intentar soportar versiones anteriores.

Parece además una idea que goza de cierto consenso entre los desarrolladores. Por ejemplo, en Start Updating Your Apps for iOS 7. Now.:

The key takeaway we’ve reached (after less than 24 hours playing with the iOS 7 Beta release) is this – every App must consider even basic updates to its UI to survive in a post-iOS 6 world.

Marco Arment en Fertile Ground va incluso más lejos y habla de una discontinuidad, como si Apple con iOS 7 le hubiese dado al reset de su plataforma. Si volvemos a la posición inicial de salida, ya que casi todas las apps deben crearse de nuevo, se abren enormes oportunidades:

Apple has set fire to iOS. Everything’s in flux. Those with the least to lose have the most to gain, because this fall, hundreds of millions of people will start demanding apps for a platform with thousands of old, stale players and not many new, nimble alternatives. If you want to enter a category that’s crowded on iOS 6, and you’re one of the few that exclusively targets iOS 7, your app can look better, work better, and be faster and cheaper to develop than most competing apps.

This big of an opportunity doesn’t come often — we’re lucky to see one every 3–5 years. Anyone can march right into an established category with a huge advantage if they have the audacity to be exclusively modern.

Es ahora el momento ideal para tener una buena idea y trabajar duro por ejecutarla bien, porque cuando llegue finalmente octubre y se presente el nuevo iPhone, la plataforma que conocemos cambiará radicalmente. Y en cierta forma, la carrera empezará de nuevo.

Fe en los datos o cientifismo y tecnocracia

by Pedro Jorge Romero on 05/06/2013

The technocrats are akin to conspiracists in that they both claim a monopoly on the sorts of political facts that should sway policy. Both groups come equipped with their own body of experts and studies to vouch for their prescriptions. And both Jones and Klein derive their legitimacy from having, through their supposed diligence and uniquely sharp analytical minds, privileged access to some set of truths of political significance. Both assume that answers to factual questions will make the necessary political action irrefutable. All that divides the conspiracist from the technocrat is the nature of the facts they fetishize.

Just the Facts

Los límites de los grandes datos

by Pedro Jorge Romero on 05/06/2013

The more complex a problem is, and the more particular instances differ from those that came before, the less likely Big Data is to be a sure thing.

Big Data’s Promise and Limitations