Sobre la inexistencia de los agujeros de gusano

by Pedro Jorge Romero on 11/02/2015

Pues eso: Why wormholes (probably) don’t exist

The Universe is a slippery little weasel: we are often surprised by new discoveries. However, the likelihood of wrongness increases with the grandiosity of the claim. For large stable wormholes of the type claimed in this paper (or the types in Interstellar, Contact, Deep Space Nine, and other science fiction) we need to be wrong about a lot of different things that touch on several branches of fundamental science. We would need general relativity to be wrong in its own claims about itself, and we would need to fundamentally revise the way we interpret astronomical data. Much as I love the idea of wormholes, I love the reliability of general relativity — and reality — more.

Por desgracia, Hay gente que ha leído demasiada ciencia ficción.

Everything’s a product

by Pedro Jorge Romero on 05/02/2015

El Honest Trailer de La Lego película. No acaba de ser tan cortante como otros, porque queda claro que la peli les gusta. Pero la versión de la canción es tremendamente divertida:

Apropiarse de rasgos de otras culturas

by Pedro Jorge Romero on 04/02/2015

Bien explicado:

Now, imagine that after growing up like this, pieces of the culture you were once shamed for started showing up among those who had once oppressed you (and in many ways still do). Imagine that all those things you held dear while the outside world tried to make you believe they were stupid, embarrassing, unsophisticated—imagine that all of a sudden these things were taken up by your tormentors (read: white people). Think of my parents, who left everything in India and came to the US when they were just 22; think of my parents packing away all their old clothes and buying these ugly American clothes with the small amount of money they had. Imagine them, so far from home, and still packing white bread sandwiches to bring to work. Imagine them giving up everything they loved, everything that was life to them, and having to wear and eat and read bland American culture. Imagine my poor mom seeing Madonna wear a bindi, but still knowing she can’t wear one at work because she’s disrespected enough there anyway.

Adaptaciones insultantes

by Pedro Jorge Romero on 04/02/2015

6 Insulting Movie Adaptations of Strong Female Characters. Por supuesto, en el primer puesto, Irene Adler, que ha sufrido horrores con el Sherlock de Moffat.

Sería muy divertido

by Pedro Jorge Romero on 04/02/2015

Sería muy divertido que lo fuese: una broma “artística”.

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Pero sabemos que es un sueño. Se trata simplemente de Star Wars VII: En busca de más dinero, como ya predijese en su día el sabio Yogurt.

Bob’s Burgers como obra maestra

by Pedro Jorge Romero on 03/02/2015

Lo argumenta en este vídeo:

La verdad es que Bob’s Burgers es una serie excelente que ocupa una categoría muy superior a series similares como Los Simpson o Padre de familia. Hay pocos personajes animados con personalidad real como los de Bob’s Burgers.

Mathematics Without Apologies

by Pedro Jorge Romero on 29/01/2015

Parece muy interesante.

Mathematics Without Apologies:

I’m not sure I can do much better here than randomly list a few of the themes of the book: the pleasures of doing mathematics, the role of pure mathematicians in society (Wall Street!) and many forms of art and culture, how best to explain number theory to an insightful actress, the philosophy of mathematics and philosophy of Mathematics (two different things), Indian Metaphysics, n-categories, the yoga of motives, Voevodsky’s univalent foundations, the life and thought of Alexander Grothendieck and Robert Langlands, etc., etc. There’s also serious doses of sex (including an extensive discussion of Frenkel’s film), drugs (from Erdos to Andreas Floer to late nights at Oberwolfach) and rock and roll (from the “Math Rock” genre which I’d never heard of before to the IAS house band “Do Not Erase”).

Harris manages to move back and forth between the deepest ideas about mathematics at the frontiers of the subject, insightful takes on the sociology of mathematical research, and a variety of topics pursued in a sometimes gonzo version of post-modern academic style. You will surely sometimes be baffled, but definitely will come away knowing about many things you’d never heard of before, and with a lot of new ideas to think about.

Hay gente que ha leído demasiada ciencia ficción

by Pedro Jorge Romero on 22/01/2015

En realidad, debería decir “ha visto”, porque realmente hoy en día la forma de la ciencia ficción es sobre todo la visual. Y como nos recuerda Eduardo Arcos, la ciencia ficción se escribe, o se filma, para que sea sobre todo espectacular, y las tecnologías que en ella aparecen deben cumplir sobre todo una función dramática:

Google Glass o los HoloLens están cerca del futuro de la computación propuesto por Minority Report, que por mucho que hagan efecto dramático requerido en la ciencia ficción de Hollywood, es impráctico y extraño para el mundo real.

Imagino que muchos ingenieros y gente que inventa productos creció leyendo y viendo mucha ciencia ficción, y esas imágenes son las que moldearon su forma de ver las cosas, de entender el aspecto que tendrá –una sensación habitualmente teñida de cierta “inevitabilidad”– el futuro. Por eso hay todavía tanta gente insistiendo en el coche volador o la colonia lunar. Paradójicamente, la ciencia ficción puede osificar el pensamiento, provocar un anquilosamiento que nos impida comprender que el futuro puede ser muy diferente a la imagen ideal que tenemos de él.

Pero, dejando de lado la comparación entre empresas que no deja de ser un poco absurda, tiene razón Eduardo Arcos cuando insiste en que no es así como se inventa. La ciencia ficción no deja de ser un comentario sobre los miedos, ansiedades y esperanzas del presente en el que se crea. La ciencia ficción al final es tan reflejo del futuro como lo podría ser un cuento de hadas: nada. Si la ciencia ficción habla del futuro, es siempre de una imagen del futuro que se tenía en el pasado.

Por esa razón en el mundo real los inventos no suelen seguir los patrones fantasiosos de la ciencia ficción. Y, como nos recordaba William Gibson en su “El continuo Gernsback”, es mejor que así sea.

¿Qué es el metamodernismo?

by Pedro Jorge Romero on 22/01/2015

Resulta que la revista Frieze tiene ahora vídeos. A ver si son todos tan interesantes como éste What is metamodernism?:

El genio de la barra para selfies

by Pedro Jorge Romero on 22/01/2015

Ahora que está tan de moda criticar los selfies.

The Truly Brilliant Design History of the Selfie Stick:

Because here’s the thing about the selfie stick: It’s a really, really good idea. However much you loathe it, however much disgust you feel at the gnawing industrial narcissism complex we’ve built for ourselves, it’s a seriously brilliant object.

Y concluye con una gran verdad:

That’s what makes the selfie stick so brilliant, and its designer so totally unimportant. It solves a complex problem—a problem that plenty of major technology companies have failed at solving—with the dumbest and most logical solution out there. Unlike Glass, smartwatches, drones, and any other conspicuous means of putting the real world on the internet, it’s a non-entity, an anonymous, throwaway object whose real product is the image it facilitates. It lets us take pictures of our real lives, as silly and unflattering or awesome as those real lives sometimes are.

We look like total dweebs when we use it, but honest dweebs.

La mejor charla TED de la historia

by Pedro Jorge Romero on 21/01/2015

Se llama “How to sound smart in you TEDx Talk”, por Will Stephen, y va justo de eso: de sonar inteligente sin decir absolutamente nada, demostrándolo mientras no dice nada pero moviéndose como si dijese algo interesante. Vamos, el resumen de casi todas las charlas TEDx.

(vía @Eduo)

Películas 2015

by Pedro Jorge Romero on 20/01/2015

¿Por qué no? Vamos a registrar estas cosas también:

    Enero

  • Sleepless in Seattle, de Nora Ephron
  • Minuscule – La vallée des fourmis perdues, de Hélène Giraud y Thomas Szabo
  • Over Your Cities Grass Will Grow, de Sophie Fiennes
  • Febrero

  • Big Hero 6, de Don Hall, Chris Williams
  • Predestination, de The Spierig Brothers
  • Bob Esponja: Un héroe fuera del agua, de Paul Tibbitt

I LIKE to listen to static

by Pedro Jorge Romero on 20/01/2015

Me too, Charlie Brown, me too…

Peanuts_Static

(vía ./mediateletipos))))

La novela de Harry Potter que me gustaría leer

by Pedro Jorge Romero on 20/01/2015

If Hermione Were The Main Character In “Harry Potter”

Intitulada, por cierto, Hermione Granger and the Goddamn Patriarchy.

5 cosas que le encantan a Maira Kalman

by Pedro Jorge Romero on 20/01/2015

Lo que más me gusta es el entusiasmo con el que habla. Esa capacidad para expresar sus gustos con sinceridad, espontaneidad y sencillez.

Y para conocer la obra maravillosa de Maira Kalman

La versión de Downton Abbey que me gustaría ver

by Pedro Jorge Romero on 18/01/2015

En lugar de una serie que va sobre el derecho natural de una clase social a explotar a otra clase social (y encima los explotados tienen que dar las gracias), yo preferiría ver una donde Lord George Oceans Gravity es el que manda y encima lady Violet se desmaya al verle porque… bueno, porque es George Clooney…

(vía Watch George Clooney Make the Downton Abbey Ladies Faint)

Patience

by Pedro Jorge Romero on 12/01/2015

Me encanta este vídeo de libros dentro de libros, una escultura que se va abriendo y desplegando y luego puedes volver a cerrar. Y me encanta que de los lugares más insospechados, de cualquier hueco, surge la sorpresa y el deleite.

Patience from Glowing Heads on Vimeo.

Es un vídeo sobre la Paciencia. O mejor dicho, sobre el hecho de que el arte no requiere paciencia, o eso dice, porque si estás creando, crear es justo lo que quieres hacer en ese momento.

Más sobre la artista, Randi Parkhurst.

(vía This Is Colossal)

Libros 2015

by Pedro Jorge Romero on 11/01/2015

Registro de lectura:

    Enero

  • My Favorite Things, Maira Kalman
  • Happiness: A Guide To Developing Life’s Most Important Skill, Matthieu Ricard
  • Febrero

  • 10% happier, de Dan Harris
  • The Willpower Instinct, de Kelly McGonigal
  • Marzo

  • The Strange and Beautiful Sorrows of Ava Lavender, de Leslye Walton
  • Marni, de Marni Bates

Cómics 2015

by Pedro Jorge Romero on 11/01/2015

Registro de lectura:

    Enero

  • How to Be Happy, Eleanor Davis
  • Febrero

  • Los profesionales, de Carlos Giménez
  • Nordés, de Kike J. Díaz

Río lento, de Nicola Griffth

by Pedro Jorge Romero on 09/01/2015

Tuve el placer de traducir Slow River (como Río lento se publicó) de Nicola Griffith hace ya un montón de años. Se trata de una de esas grandes novelas de ciencia ficción que pasan desapercibidas, que nunca logran el reconocimiento que se merece. No sólo juega con los tiempos de la acción, sino que además presenta un conjunto de grandes personajes que logran provocar en el lector la sensación de estar realmente presenciando la vida de otras personas. Y resulta que también trata temas que no eran habituales en la ciencia ficción de la época (aunque han ganado tracción desde entonces).

Pues eso, más que recomendable.

Slow River, Nicola Griffith | SF Mistressworks

In other words, Slow River is quite strange for a science fiction novel: a largely female cast with the plot driven by their individual concerns rather than outside concern driven, which is quite sophistically written with three different viewpoint styles and where the science on display is ecological, environment engineering. It’s no wonder it won a Nebula. A great, satisfying novel by a writer who should be much more well known than she is.

En su día leí también The Blue Place (que forma parte de una trilogía), una novela con detective mujer. Y estas Navidades me han regalado Hild, que pinta estupendamente.

Volviendo a Slow River, esto escribí en 1997, cuando la leí en inglés:

= = =

Los votantes del premio Nebula son personas extrañas: un año le dan el premio a una novela sin interés como The Terminal Experiment (que tiene la profundidad intelectual y artística de un telefilm, es decir, se puede leer, pero darle un Nebula…) y al año siguiente votan una novela de la calidad de Slow River (que también había ganado el Premio Lambda). ¡No hay quién lo entienda!

Nicola Griffith, que es de origen británico, causó su primer impacto con Ammonite, una historia de sociedad futura en un remoto planeta poblado exclusivamente por mujeres. Y aquí es donde suelen empezar los problemas. Los críticos, enfrentados a una novela de este tipo, suelen reaccionar con furia. Si un hombre escribe una novela en la que sólo aparecen hombres la situación se considera normal, pero si una mujer escribe una novela sólo con mujeres, se la considera una peligrosa radical que está dispuesta a derribar el mundo tal y como lo conocemos. Pero Nicola Griffith no se disculpa cuanto trata esos temas y su honestidad le valió no sólo ser considerada como una revelación sino ganar además el Premio James Tiptree Jr. y el Premio Lambda.

La génesis de Slow River es la historia de una persona extraña en un mundo extraño. Una cita de un comentario de la autora sobre la novela quizás lo aclare:

Vine a Estados Unidos desde el Reino Unido por primera vez para un taller literario de seis semanas. Mientras volaba sobre los cúmulos del medio oeste, me vino la idea de que no había ni una sola persona en los Estados Unidos que me conociese. La sensación súbita de no estar sujeta a lo que la gente esperaba de mí, de estar de alguna forma fuera de las reglas, fue estimulante.

Así exactamente se encuentra Lore van de Oest al comenzar Slow River. Completamente desnuda, liberada de un largo y vejatorio secuestro, en una ciudad extraña y con el chip de identificación arrancado. Ya no es nadie y tampoco desea volver con su familia (que aparentemente no pagó el rescate). Aparece en ese momento Spanner, una pirata informática y prostituta del submundo de la innominada ciudad europea en la que transcurre la acción, que la recoge, la cuida y la introduce en el mundo del robo de datos y la prostitución, además de convertirse en su amante.

La novela discurre en tres marcos temporales simultáneos: Lore desde que era niña hasta el momento de su secuestro, toda su vida con Spanner y el momento en que decide cambiar de vida y encontrar una nueva identidad y un lugar en el mundo.

Pero la familia van de Oest es fabulosamente rica, al controlar el conjunto de bacterias que sirven para procesar las aguas residuales. Un negocio complejo, duro, que hay que estar defendiendo continuamente, y que todos lo miembros de la familia están obligados a conocer. Así que cuando Lore va a buscar trabajo, con la identidad de una chica muerta, naturalmente se dirige a una de las plantas de reciclado de aguas residuales. Allí entra en contacto con un mundo del que siempre había estado alejada, el mundo de las personas que deben operar las plantas para que las bacterias que fabrica su familia hagan el trabajo, que ganan su dinero con el trabajo sucio de todos los días.

Poco a poco los acontecimientos de los tres marcos temporales comienzan a explicarse unos a otros. Lo que Lore sufrió de niña a pesar del dinero de su familia, los crímenes que cometió con Spanner y los problemas en la planta cuando comienzan a producirse misteriosos sabotajes. Todo comienza a confluir para construir la personalidad de la protagonista de forma delicada, segura, precisa y detallada. La novela comienza con una decisión importante, dictada más por las circunstancias que por sus deseos, y acaba con otra decisión importante ya producto completo de su nuevo ser. Al principio de la novela la ciudad es un refugio, al final es un hogar. Slow River es la historia de una transformación.

La novela está escrita con exquisito cuidado, y está llena de poesía y sentimientos. En particular, la protagonista central está construida con maestría así como la ciudad que la rodea que está descrita incluso al nivel de los olores. No es una novela de ciencia ficción que se centre particularmente en la acción o en la especulación precisa sobre una hipótesis científica. Esta novela pertenece a la otra ciencia ficción, la que no rehuye el futuro para nada pero que prefiere concentrarse en la descripción de los habitantes de ese nuevo mundo. Es una ciencia ficción también difícil de escribir. Nicola Griffith triunfa maravillosamente. La vida es un río turbulento que recorre silencioso, pero con fuerza, los acontecimientos diarios. Mientras tanto, Slow River no es sino una hermosísima novela.

La única concesión de una autora nada dispuesta a justificarse se encuentra en una nota final. Allí se nos dice que los lectores, especialmente los críticos, tienden a asumir que las novelas sobre abusos físicos están basadas en las vidas de los autores y que eso es una negación de la imaginación del escritor. No, nos dice Nicola Griffith: “Slow River es ficción, no autobiografía. Me lo inventé”. Quizás esa defensa del carácter ficticio de las novelas sea uno de los elementos más importantes de Slow River. Dicho queda.