Estoy leyendo Video Art: A Guided Tour de Catherine Elwes y me he encontrado con una historia interesante. El artista Stan Douglas creó una serie de diez vídeos –de entre 30 y 60 segundos- llamada «Monodramas», para ser emitidas en televisión en medio de los anuncios. Los vídeos imitan el lenguaje televisivo, pero no cumplen con las expectativas de una obra de televisión. Es decir, no pasa lo que esperas que pase y lo que pasa es sobre todo un planteamiento que no llega a resolverse.
Uno de esos vídeo es «I’m not Gary». Dos hombres se cruzan por la calle, uno saluda al otro llamándole Gary y el segundo se da la vuelta para declarar «I’m not Gary». Aquí está el vídeo.
Visto así, por sí solo, el vídeo no produce demasiado efecto. Se nota, sí, que la historia parece ser más larga, que hay algo extraño en que uno de los personaje niegue ser alguien… ¿cómo es posible que el otro se haya equivocado si se están mirando a la cara? Además, no termina. Da toda la impresión de que la conversación debería seguir. Pues eso emitido en medio de los anuncios debió ser muy desconcertante. ¿Era un cruce con otro programa? ¿Era un anuncio que por alguna razón se había interrumpido?
Lo que cuenta el libro es que al descubrir que se trataba simplemente de un gesto artístico, las persona que había llamado quedaba rápidamente aliviada, supongo que al comprender que la violación del código había sido deliberada, momentánea y que no debía preocuparle más. Y por tanto, cualquier efecto de la obra pretendiese provocar había quedado rápidamente desactivado.
Creo recordar que los chicos de la muchachada, o en tiempos de LHC, hicieron algo muy parecido a esto.
De todos modos hablo por la descripcion del video porque entre linux y mi navegador de momento la cosa esta complicada para ver.
Yo no me llamo Javier.