¿De qué va todo esto? ¿Qué hacemos aquÃ? ¿A dónde vamos? ¿De dónde vinimos? Es decir, ¿cuál es el sentido de nuestra vida? Y es esa pregunta tan interesante, que no necesariamente fundamental, es el objeto de este libro. CapÃtulo tras capÃtulo va analizando las respuestas más habituales -el bien mayor, ayudar a los demás, dios, vivir al dÃa- y algunas otras posibles reacciones ante la aparente arbitrariedad de la existencia. Al final, algunas de esas respuestas contienen algún detalle verdadero y necesario, pero en sà mismas son insatisfactorias y fallan en algún punto (por ejemplo, las razones finales tienen que ser finales de verdad y eso resulta muy difÃcil). En última instancia, quizá la complejidad del animal humano supere a la razón. Quizá los detalles de la vida los tenga que resolver cada uno por sà solo. Lo que no quiere decir la reflexión sea un ejercicio inútil.
Me gustan mucho los libros de Julian Baggini. Primero, porque es un excelente divulgador que va desarrollando la argumentación con detalle y claridad. Por complejos que sean los pasos, y algunos los son, siempre explica el camino y las razones para recorrerlo. Si este libro tiene un tara, creo que se encuentra en la discusión sobre el budismo. Creo que el autor no ha acabado de entender lo que significa la disolución del yo en ese contexto y la rechaza la idea con demasiada rapidez. Pero es una crÃtica en todo caso menor.


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