Los jóvenes de hoy en día, que han vivido toda su vida en una abundancia lúdica formada por juguetes con millones de funciones, serán incapaces de apreciar la gracia que produce este chiste en toda… un momento, ¡qué todavía no me toca! Nada, un chiste muy gracioso que he encontrado en Halón Disparado (vía Psicofonías).
Un click de Famobil entra en un bar:
— Camarero, póngame una copa.
— ¿De qué la quiere?
— Es igual, me la voy a tirar por la espalda.










5 respuestas por ahora ↓
1 BLAGDAROS // 12 de Jun, 2007 a las 9:58 am
Yo también estuve tentado de postear el chiste cuando lo leí en Halón Disparado. XD
¡Que bueno!
2 Eduo // 12 de Jun, 2007 a las 12:18 pm
Calla, calla.
Me compre hace algún tiempo un Spider-Man con imanes en las patas que se pega a la nevera. Tiene, según la caja, 30 articulaciones (y sí, puedes incluso doblar el pie en tres sitios diferentes).
Cuando lo vio uno de mis primos más jóvenes me preguntó, con un dejo decepcionado… “Pero… Porque no puedes posar los dedos por separado?”
Yo que los muñequitos de Lego me parecían la bomba porque las patas se podían poner por separado comparados con los de famobil…
Recordáis el avance tecnológico que supuso cuando los Click empezaron a traer las manos en un color diferente a los brazos y podían moverse por separado? Yo me acuerdo que me volví muy pijo con eso. No jugaba con el Click si tenía las manos unidas.
3 vespinoza // 12 de Jun, 2007 a las 1:40 pm
En cambio un lego nunca podría pasar el brazo más atrás de la cabeza. Curioso
4 Anónimo // 12 de Jun, 2007 a las 3:29 pm
¡Jolines, Pedro!
¡Pareces un cuarentón contando chistes de esos! Lo próximo será admitir cómo te ponía cachondo Maira.
… Oh … Espera … Lo olvidaba … No he dicho nada … Borra todo lo anterior.
Debe ser la falta de oxígeno tras dispararse el Halón.
5 panta // 12 de Jun, 2007 a las 11:44 pm
jaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa
Deja un comentario