Audition

por Pedro Jorge Romero el 19/09/2004

Me encantan como hacen estas cosas. Audition está rodada con tanta tranquilidad que si uno no supiese que es una película de terror (porque lo dice en la carátula del DVD) y porque sale alguna imagen inquietante, casi podrías creer estar viendo una comedia agridulce. Incluso cuando llega el estallido de violencia final (una escena de tortura y mutilaciones con mucho tonos sexuales), hay tanta tranquilidad y precisión en el desarrollo de la escena que el efecto es todavía más impactante. Hemos visto muchos pies cortados en otras películas de terror, pero posiblemente ninguno cortado con tanto mimo y primor como aquí, y luego desechado con tanta desatención.

Aoyama, un viudo hombre negocios, decide un día volver a casarse (él, que ni siquiera se da cuenta de que tiene el amor delante de las narices). Todo por un comentario de su hijo -el nuevo Japón, en contraste con su padre que vive en un mundo que desaparece con rapidez- quien no parece tener ningún problema para ligar: les habla a las chicas sobre dinosaurios (por lo visto, esos trucos funcionan en Japón. Yo tengo un amigo que intentaba ligar hablándoles a las chicas de Java, pero no funcionaba igual de bien). El problema es que Aoyama no sabe por dónde empezar. Porque lo que realmente quiere es una amante esposa como las de antes. Pero nada, a su amigo se le ocurre la genial idea de montar una audición, con la excusa de una supuesta película, para encontrarle esposa.

Audition se puede entender de muchas formas, pero una muy evidente es el comentario de la posición de la mujer ante los ojos de esos dos hombres. Aoyama y su amigo no son malas personas, pero hay algo ciertamente sádicos en ese desfile de señoritas dispuestas a hacer cualquier cosa delante de esos dos caballeros. Sumisas son, un rato, y cualquiera de ellas sería una esposa perfecta. Pero Aoyama ya venía previamente encaprichado de Asami, quien parece la más perfecta de todos. Lo que no saben es que si Aoyama buscaba esposa, Asami buscaba…

Asami vive en un apartamento. Se sienta en el suelo y se mantiene cabizbaja aguardando continuamente. ¿El qué? Quizá que salte la trampa. Su única compañía: un saco blanco que se agita, retuerce y gruñe cuando suena el teléfono. ¿Qué hay en el saco? Quizá un antiguo amante mutilado. Quizá la propia Asami, encerrada en el papel que se espera de ella. Quizá su locura, que salta cuando suena la alarma. Como sea, lo impresionante es verla erguirse y sonreír cuando sabe que todo se ha puesto en marcha.

Porque verán, Aoyama ha quedado definitivamente atrapado. Aún sabiendo que algo no va bien, incluso desestimando las protestas de su amigo, se interna en un mundo complejo, hecho de recuerdos del pasado de Asami (¿abusaron de ella o abusó ella de alguien para convertirlo en su acosador? ¿Asesinó a una persona? ¿Es sádica o masoquista? ¿O es ambas cosas a la vez?) y un laberinto de sueños -con sueños dentro de sueños- que tejen una red mortal. ¿Cuánto de lo que vemos es real, cuánto producto de la imaginación de Aoyama?

La pobre Asami sólo quiere que la amen incondicionalmente. Como eso es imposible, se venga, diseccionando con cuidado a su víctima viva. ¿Es un fantasma de una sociedad antigua al que sólo puede derrotar la nueva sociedad? Quizá.

Ya he hablado de la tranquilidad de la película. También me gusta su sentido del humor, que se combina con la tragedia. El guión y el director van entrelazando temas, pasando de la sátira social al comentario feminista. Un detalle interesante es que Aoyama es un buen hombre, y un padre preocupado; y tampoco está nada claro que Asami sea ontológicamente mala. Y el final -que no voy a discutir, aunque ya me gustaría- ofrece una de esos golpes brutalmente irónicos que me voy encontrando habitualmente en las obras japonesas. Debe ser cultural.

{ 5 comentarios }

dorfun junio 30, 2002 a las 3:00 pm

Yo no pude soportar el final, creo que las escenas “gore” no eran necesarias en la película… y el quiri, quiri, quiri,… ese

uf!

zil junio 30, 2002 a las 3:00 pm

Tiene algunas escenas escabrozas que preferi no ver… La pelicula es capaz de hacerlo envolver en un trama pero es un final de esperar… hmmm …tambien se presta para algunas confusiones sobre lo real y lo irreal y eso despiera un poco de interes…
Pero en general no es tan mala

natalia marzo 16, 2008 a las 2:30 am

la pelicula, muestra la interrupcion de la latencia, es una pelicula excelente para los que estudiamos psicologia evolutiva y psicoanalisis, que te pone a analizar verdaderamente, en realidad la chica tiende a tener falecias de perversa porque al final siente cualpa, ademas que en el oriente vestirse de blanco es hipocrecia y todo el tiempo se vistio asi ella.

vanessa noviembre 10, 2008 a las 3:01 am

Para los que no se han visto la peli, al principio es como una hora de aburrimiento o más y 15 minutos de un buen final, lo que pasa es que como el aburrimiento fue tanto, el final ya no es tan bueno y la peli parece mala muy mal, pero despues de un rato uno queda como con dudas porque la peli es mas de pensar que de terror, porque eso si no asusta nada! asi que si la quieren ver para pegarsen un buen susto mejor no se la vean!

cata diciembre 23, 2010 a las 8:38 am

pensé que sería mejor… antes de verla leí muchos comentarios acerca de la pelicula y el impacto que causa el final de esta, pero en realidad no me provocó absolutamente nada.

Previous post:

Next post: