Kappa, de Ryunosuke Akutagawa

En Kappa, Ryunosuke Akutagawa nos adentra en un mundo fantástico, una visión distorsionada, cómica y exagerada de nuestro mundo real. Parodia de las taras humanas, y más específicamente las costumbres de Japón, es también una historia profundamente melancólica.

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TRANSCRIPCIÓN

Hola. Kappa, de Ryunosuke Akutagawa. Una novela breve sobre un viaje fantástico que, como suele suceder en estos casos, sirve al autor para criticar su propia sociedad. Una de las magistrales últimas obras de un autor magistral.

Lo publica la editorial Ático de los Libros con traducción de David Favard.

Kappa de Ryunosuke Akutagawa recuerda al Gulliver de Swift, incluyendo un más que explícito eco final. En ambas obras, un extranjero llega a un mundo radicalmente diferente en apariencia pero que finalmente resulta ser a la vez reflejo e inversión satírica del nuestro. Pero el tono lo es todo. Gulliver era obra de un misántropo. Mientras que Kappa es el producto de un hombre que se suicidaría el mismo año de la publicación de la novela por el temor a desarrollar una enfermedad mental. Es difícil no leerla como una nota de suicidio.

Los kappa son seres de la mitología japonesa. Algo así como monos con escamas y pico, de hábitos más bien anfibios y con una gran concha como de tortuga a la espalda. No son seres inventados por el autor, por lo cual la conexión con Japón y los comentarios sobre la sociedad japonesa son explícitos. Los kappas son importantes referentes culturales en Japón.

La historia en sí es el delirio del paciente número 23 de un sanatorio psiquiátrico. El autor ya empieza así la narración, explicando que fue el propio paciente quien se la contó con gran detalle y que siempre relata lo mismo si se le pregunta.

Lo que sucedió es bien sencillo. Un día se puso a perseguir a un kappa. Durante la persecución, como si fuese Alicia, cayó por un agujero y llegó al país de los kappas, lugar donde los bichitos viven tan contentos en su sociedad.

Y esa sociedad resulta ser una crítica feroz de varios aspectos de la sociedad humana, donde todo está invertido, ridiculizado o llevado al extremo. Es una sociedad donde distintos cinismos e hipocresías, al contrario que en el mundo humano, se admiten abiertamente. Es una sociedad repleta de leyes y disposiciones invertidas que se consideran tan racionales, es decir, irracionales, como las leyes y disposiciones japonesas.

Es una sátira combinada con enormes elementos melancólicos. Por ejemplo, los niños kappa tienen la oportunidad de negarse a nacer. El padre le pregunta al feto si desea venir al mundo.

Hay otros blancos: los movimientos artísticos, la legislación, la censura, el sexo. Las hembras kappa persiguen a los machos por la calle y los atacan indiscriminadamente. Curiosamente, en su religión es el cerebro del macho kappa el que fue modelado a partir de la primera hembra kappa. El militarismo , la política, el control de los medios de comunicación… O el capitalismo. No hay desempleo porque en cuanto alguien se queda sin trabajo. Se añade el detalle de que cuando el desempleo aumenta el precio de la carne baja proporcionalmente.

Cuando el protagonista, antes de salir corriendo a vomitar, comenta que quizá esa práctica sea un poco extrema, le dicen que en Japón, porque los kappas saben mucho de la sociedad japonesa, hay prácticas perfectamente aceptadas que no son muy diferentes.

El suicidio de un importante filósofo, un súper-kappa entre los kappas -porque lo dicen él y sus amigos-, impulsa a nuestro héroe a buscar el regreso a su Japón. Lo encuentra, de mano de un peculiar kappa que vive su vida al revés y rejuvenece con el paso de los años.

Como se ve, el suicidio y la enfermedad mental son temas continuos en la obra. No es difícil ver en el suicidio del filósofo un presagio del suicidio de su autor. Lo mismo con la locura del protagonista, porque Akutagawa creía haber heredado la esquizofrenia de su madre.

Kappa es un retrato minucioso de todo lo deforme en la condición del kappa, que en esta breve novela es… no sé… caricatura de la condición humana… ya sabes.

Esta llena de momentos humorísticos. Por ejemplo, al asistir a un concierto de música clásica, se comenta que al igual que sucede en Japón los programas se publican, por alguna razón, en alemán. Pero también es una historia tremendamente melancólica que deja un curioso poso de tristeza indefinible.

Kappa sigue siendo un magistral repaso a los males sociales, porque los males sociales no suelen cambiar con el tiempo.

¿Pero qué opinas tú? Deja tus comentarios sobre los kappas, Akutagawa o el Gulliver de Swift, y dime también que otros libros de literatura japonesa debería leer.

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Gracias y hasta la próxima.

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Categoría: Ficción, Libros

Pedro Jorge Romero