Entradas de 23 de October, 2002
Pop!Tech suena a actividad a la que me hubiese gustado asistir y no fui (la pondré en la lista de sitios en los que me hubiese gustado estar), una especie de congreso sobre la intersección de ciencia y tecnología, con la presencia de algunos individuos e individuas muy interesantes.
Por suerte, vivimos en la época de las bitácoras, y David Weinberger se ha encargado de “radiarla”. Me ha resultado curiosa la entrada referida a Vernon Vinge y los primeros post-humanos.
Vernon Vinge es el creador de la idea de singularidad, que se producirá en el momento en que seamos capaces de producir inteligencias superiores a la nuestra. Esas inteligencias acelerarán la velocidad del desarrollo tecnológico y a su vez crearán inteligencias aún superiores. Y así sucesivamente. Por tanto, llegado ese momento, se acabará nuestra capacidad mínimamente predictiva, las reglas que conocemos dejarán de tener validad y, análogamente con la física en el interior de un agujero negro, llegaremos a una singularidad sobre la que nada podemos saber ahora mismo.
¿Cómo vivirán los primeros post-humanos?
Y hay algo más.
Comenta que en esa situación, sobre la que no tienes datos, tus únicos recursos son el principio de mediocridad, la navaja de Occam y, por supuesto, la termodinámica (a la que nadie puede escapar). Del principio de mediocridad, que afirma que en caso de duda da por supuesto que te encuentras en el caso más común, Moravec concluye que lo más probable es que vivamos, ya, en una simulación.
¿Podríamos saber si vivimos en una simulación? Bien, quizá podamos hacer lo que hacemos cuando miramos una imagen virtual, comprobar que las rectas no son del todo rectas y que se notan los píxeles. Y quizá eso sean los efectos cuánticos.
Vernon Vinge estará en noviembre en Barcelona para dar la conferencia del Premio UPC. Quizá debería plantearme darme un salto para asistir a la charla. Seguro que es interesante (acabo de traducir un libro suyo, así que tendría una buena excusa para cruzar unas palabras).
Etiquetas: Silva
Hoy he entregado un presupuesto para un sitio. El cliente quiere algunas cosas curiosas que se salen ligeramente de lo habitual. Pero evaluándolo, he recordado unos comentarios que leí sobre el uso de un lenguaje de script en una aplicación web. Me da la impresión de que me encuentro en una situación como la descrita.
Por tanto, he decidido mirarme Jython -ya Víctor Ruíz me insistía en las bondades de Python. Como a mí estas cosas se me dan mejor con libro he pedido Jython Essentials (de paso, también he pedido un libro para aprender a hacer varias cosas simultáneamente. Creo que me va a hacer falta).
Etiquetas: Silva
Desde hace unos días, todo el mundo habla de validar su archivo RSS. Yo no iba a ser menos, así que puedo decir con orgullo que el mío valida perfectamente, o eso dice el programilla creado por Mark Pilgrim y Sam Ruby.
¿Y qué es RSS? Pues me han pillado. Pero pueden consultar el artículo sobre el asunto publicado en gen7es.
—–
Etiquetas: Silva
Me salté la tira de ayer porque no era excesivamente brillante, pero hoy vuelve a dar en el clavo.
—–
Etiquetas: Silva
En El jardín imperfecto, Todorov se propone escribir una crónica del nacimiento del humanismo. Pero se encuentra con un problema: algunos de esos autores no tenían intención de establecer ninguna doctrina nueva. Simplemente hablaban de cosas que les interesaban, de problemas de su época que hoy ya no lo son, o reflexionaban sobre aspectos ajenos a la doctrina pero que sin embargo, como si de una imagen negativa se tratase, sirven para perfilarla. En suma, la investigación que Todorov se plantea se encuadra directamente en nuestro presente y para algunos de esos autores sería totalmente alienígena. En particular dice:
¿Constituye un anacronismo hacer participar a los textos del pasado en un debate presente? Tal vez, pero se trataría entonces de una “paradoja del crítico”, o quizá de todo historiador, que se encontraría en el mismo punto de partida de su actividad, ya que ese crítico, ese historiador, se dirige siempre a sus contemporáneos y no a los de su autor. El estrabismo constitutivo del comentario lo condena a zigzaguear continuamente de un diálogo a otro: el que mantiene con su autor y el que lleva a cabo con su lector; el equilibrio al que aspira no es más que una apuesta. Por añadidura, los pensadores del pasado también tenían en su punto de mira tanto a su contemporáneo, con los que compartían un mismo contexto histórico, como a los lectores por venir, representantes de la humanidad entera; se dirigían a la vez al presente y a la eternidad. Asumiendo el riesgo de disgustar tanto a los historiadores puros como a los ideólogos puros, persisto en creer que el pasado puede ayudarnos a pensar el presente.
Párrafo que me lleva a pensar de inmediato en el problema de los autores y los lectores. Es decir, el autor escribe para sus contemporáneos, porque en realidad no puede evitarlo. Siendo animal de su tiempo, éste inevitablemente le atrapa por mucho que intente vivir en otro momento histórico. Nacemos cuando nacemos y no podemos evitarlo.
Pero por otra parte, el autor escribe ciertamente, como dice Todorov, para el futuro. Pero no un futuro cualquiera, sino en realidad para un lector ideal que le comprenda por completo. Puede que ese autor no exista nunca, o caso de existir, jamás llegue a leer la obra. Eso no importa, lo importante es que está presente en la obra y ésta lo configura con total definición. En ese sentido, todos nosotros, lectores reales, somos lectores parciales porque jamás llegaremos a comprender por completo ninguna obra.
Y a la situación se le puede dar la vuelta. Desde el punto de vista del lector se da la misma situación. Hay un autor real que escribió la obra. Pero también hay un autor implícito que se manifiesta en lo escrito, autor que representa la obra en sí y que no coincide con el autor real que la escribió. Lejos en el tiempo, ya no podemos leer a Homero o Shakespeare como lo leían sus contemporáneos y ni siquiera conocemos a esos personajes como podían conocerlos sus amigos o enemigos. Para nosotros son ahora fantasmas que habitan en libros, que se convierten así en máquinas generadoras de una inteligencia y una personalidad que no se corresponde con los originales.
Y ahora voy al Umberto Eco de Arte y belleza en la estética medieval. El problema, de nuevo, vuelve a ser contemporáneo, porque es dudoso que los medievales se planteasen esas cosas, y menos aún sin referirse a Dios. En particular, se vuelve a encontrar con el problema de Todorov: ¿cómo indagar en la visión de lo bello que tenía, por ejemplo, Santo Tomás, si éste en realidad explícitamente no hablaba del asunto porque realmente lo que le interesaba era otra cosa? La solución, es la misma:
En el fondo, nosotros podemos pensar en los sistemas escolásticos (y el tomista es sin duda el modelo más completo y maduro) como en unos grandes cerebros electrónicos ante litteram: una vez puestas a punto todas las conexiones, toda pregunta que se le introduzca debe recibir una respuesta definitiva. Naturalmente la respuesta será definitiva y satisfactoria sólo en el ámbito de una lógica determinada y de un modo de entender las conexiones de lo real: una summa es un cerebro electrónico que piensa como un medieval. Sin embargo, piensa y contesta también allá donde su autor no había tenido inmediatamente presentes todas las implicaciones de un determinado concepto.
De nuevo, la obra cobra primacía sobre el individuo (quien ya no está presente para contestar a ninguna pregunta) hasta independizarse completamente de él. A la obra de Santo Tomás se le puede interrogar sobre cosas en las que Santo Tomás no había pensado. Eso sólo es posible porque construimos una imagen del autor que en realidad no se corresponde con el real. Es más, se trata de una imagen que cambia con el tiempo, y sin duda cada época y cada individuo ha tenido su visión del “sistema experto tomista”. Sistema capaz de responder a preguntas no explícitamente delimitadas en sus reglas.
Debe ser natural para un ser humano poder reconstruir en su cabeza al autor implícito de un texto. Será la base última de lo literario y la comunicación. Allí dónde carecemos de contexto humano, lo recreamos. Razón por la que no nos resulta difícil asignar rasgos humanos a cualquier cosa, sea libro o gato, que nos parezca responder con cierta intencionalidad.
En el caso del sistema tomista o los textos humanista, se requiere, sin duda, una cuidadosa labor de exégesis. No sólo para leerlos y recrear al autor implícito en ellos, sino también para construir las preguntas en una forma que esos sistemas puedan entender. No es muy diferente del proceso informático, cuando los ordenadores se programaban metiendo clavijas en agujeritos, o las respuestas aparecían en forma de cuadraditos en tarjetas perforadas. Al menos, en esos casos, el proceso de traducción era evidente, al contrario que ahora que nos queda oculto y los ordenadores parecen responder por voluntad propia.
Y para terminar, déjenme traer la cuestión a casa. ¿Forma una bitácora también un sistema capaz de responder a preguntas que su autor no había discutido explícitamente? ¿Añadir entradas significa hacer cada vez más complejo el modelo de forma que se ajuste cada vez a un autor ideal que difiere completamente de su autor real? ¿Se aleja cada vez más esta bitácora de mi yo real para conformar un personaje completamente ajeno a mí? De ser así, ¿sería malo?
—–
Etiquetas: Silva
Etiquetas: Silva
Webugger
nos ofrece una aleccionadora historia sobre Microsoft, el correo electrónico y la fruta. Para grabarla en piedra y dejarla junto a la cama (más que nada, para tropezar con ella cuando vas al baño).
—–
Etiquetas: Silva
Doonesbury es una famosa tira cómica americana
(Interrumpo el comentario para añadir una nota reflexiva, más o menos.
Hay muchas cosas admirables en la civilización americana. Y entre ellas se cuenta haber dado al mundo algunas formas artísticas nuevas. Por ejemplo, la televisión. Y como no, la tira cómica, todo un ejemplo de lo que puede llegar a transmitirse, pensarse y reflexionarse en unos pocos paneles.
Un pariente cercano de la tira cómica periodística es también el editorial cartoon, que formaría toda una forma de expresividad artística por sí mismo, autocontenida, además de poseer un enorme impacto emocional e intelectual.
Ahora he encontrado una tendencia nueva y curiosa. El editorial cartoon en Flash, cuyo practicante más genial es Mark Fiore. No se lo pierdan que vale la pena. Un ejemplo perfecto aquí.
He terminado la interrupción.)
que lleva ya varias décadas comentando la actualidad del país americano y por extensión del mundo. Y ahora le toca el turno a las bitácoras, en un chiste verdadero como la vida misma.
Y sí, considero que enlazar el chiste desde esta bitácora tal día como hoy es muy irónico.
(vía Dive Into Mark)
Etiquetas: Silva
…oficialmente La Más Verborreica?.
Gracias, Javier, es agradable saber que al menos tengo un lector.
Etiquetas: Silva
Etiquetas: Silva
Genera tu propio pasayo diabólico.
Y luego dicen que Flash no sirve para nada.
(vía jwz’s LiveJournal Entries)
—–
Etiquetas: Silva
Una inscripción en piedra hallada cerca de Jerusalén podría ser la referencia más antigua Jesucristo (es preciso registrase para leer la noticia completa):
If the inscription is authentic and indeed refers to Jesus of Nazareth, it would be the earliest known documentation of Jesus outside the Bible. The magazine, which announced the find today, is promoting it as “the first-ever archaeological discovery to corroborate biblical references to Jesus.”
Other scholars are reacting with caution, calling the find important and tantalizing but saying it will probably be impossible to confirm a definite link between the inscription and any of the central figures in the founding of Christianity.
—–
Etiquetas: Silva
…se complica con los nuevos teléfonos:
If you’re male and your mobile hasn’t got an in-built camera you might not get a date with Mariko, or thousands of girls like her. Then again it might be in your favour. Mariko, you have to understand, is a young Tokyo girl who’s part prostitute, part racketeer, and she likes to check out the faces of her “dates” by mobile before she goes on a job. “If we can check a guy’s face over our cell phones, we know the sort of trustworthy guys that we can hang out with for a while,” Mariko told Japan’s Weekly Playboy magazine recently.
En un artículo, Better than Text? se cuentan ésa y otras posibilidades de los teléfonos con cámara. Algunas son muy serias:
As well as being fun, the picture phones are finding serious applications. Famously well-ordered, Japan has less reported crime than the West, but street crime is rising and investigators are happy to enrol any new help ? which is where the camphone, now carried by more than seven million people in Japan, has found a role. Police chiefs in Osaka, the country’s second biggest city, recently agreed that citizens could wirelessly e-mail them pictures of suspects if they come across a crime.
The social implications of this could be enormous. Not everyone carries a camera, but the majority now carry a phone, and they are much more discreet. When camphones become the norm some sociologists believe that all public activity will come before the recording lens. For Britons who already feel over-scrutinised by surveillance cameras, any claim to privacy will vanish in a flash of clicking mobiles. Japanese individuals can already act as Little Brother, as some multimedia services can now send movie clips by mobile, too.
En el caso de Europa, ¿correrán los teléfonos con cámara la misma suerte que los teléfonos WAP o nos pondrán a un paso más cerca de la sociedad transparente de David Brin?:
For in fact, it is already far too late to prevent the invasion of cameras and databases. The djinn cannot be crammed back into its bottle. No matter how many laws are passed, it will prove quite impossible to legislate away the new surveillance tools and databases. They are here to stay.
Light is going to shine into nearly every corner of our lives.
The real issue facing citizens of a new century will be how mature adults choose to live — how they might compete, cooperate and thrive ? in such a world. A transparent society.
Viendo las alternativas tal y como las pinta David Brin, quizá nos convenga comprarnos un teléfono de esos en cuanto podamos.
(vía Smart Mobs)
—–
Etiquetas: Silva
Un amigo me pregunta por qué no traduzco las citas en inglés. Bien, hay varias explicaciones, pero la más simple y directa es que no me apetece.
Verán.
Una de las cosas que hago para ganarme la vida es traducir. Y traducir puede ser una actividad agradable, y haber traducido es una alegría, pero el proceso en sí es duro, lento y cansado. Por tanto, si traduzco espero cobrar por mi trabajo.
Por suerte, tengo un jefe que es muy comprensivo con mi manía de actualizar la bitácora. Estoy trabajando en mi mesa mientras él me vigila por encima del hombro. Yo voy haciendo mis cosillas, pero de pronto algo me llama la atención y tengo que ponerlo. No le importa. Como tampoco le importa que lea el correo, navegue por sitios raros y en general explore sin parar.
A cambio, yo trabajo a horas intempestivas y cuando lo hago espero cobrar.
Pero claro, nadie me pagaría por traducir las citas que pongo en la bitácora. Y traducir, para mí, es trabajo (melancólico, que decía Monterroso, pero trabajo). Y sin encima tuviese que traducir todo lo que pongo, me temo que no actualizaría muy a menudo.
—–
Etiquetas: Silva
Pippa
es la mujer de un programador, Jason Carreira, que se ha montado una bitácora para contar su visión de las cosas, emitir ácidos comentarios sobre la relación testosterona-programación y en general para dejar a su marido a caer de un burro siempre que sea necesario:
I don’t understand why men seem to have such odd priorities. Grendel, for instance, took an early flight out today (one that I’ve asked repeatedly in the past for him to NEVER TAKE AGAIN but whatever). He gets up at 5, wakes up the baby, has time to watch SportsCenter and sync his email for reading on the plane, and yet is unable to find five minutes before he leaves to help me get the trash and recycling to the curb. Odd, isn’t it?
Grendel, mientras tanto, se ha montado una bitácora más llamada Setting the Story Straight, para, pues eso, contar su versión.
Yo soy rarito, me gusta mucho más el de ella. Y sus comentarios sobre la relación entre pornografía y programación son impagables:
Okay, here’s yet another blog… this one by inluminent. Now, again, I’m a woman. Someone please explain why pictures of hotties barely dressed and blogging about computer stuff goes together? This for me, is like finding the missing link or something. Reading blogs I become Dian Fossey… studying the endangered Programmer and his Porn.
—–
Etiquetas: Silva
Los quince personajes de ficción más ricos según la revista Forbes. En la cabeza de la lista, Santa Claus, con una fortuna estimada en infinito. ¿Podía ser de otra forma?
Entre los otros personajes aparecen Bruce Wayne, Lex Luthor y Charles Foster Kane.
(vía asparagirl lives here)
—–
Etiquetas: Silva
De la contraportada:
Do we consciously cause our actions, or do they happen to us? Philosophers, psychologists, neuroscientists, theologians, and lawyers have long debated the existence of free will versus determinism. In this book Daniel Wegner offers a novel understanding of the issue. Like actions, he argues, the feeling of conscious will is created by the mind and brain. Yet if psychological and neural mechanisms are responsible for all human behavior, how could we have conscious will? The feeling of conscious will, Wegner shows, helps us to appreciate and remember our authorship of the things our minds and bodies do. Yes, we feel that we consciously will our actions, Wegner says, but at the same time, our actions happen to us. Although conscious will is an illusion, it serves as a guide to understanding ourselves and to developing a sense of responsibility and morality.
Approaching conscious will as a topic of psychological study, Wegner examines the issue from a variety of angles. He looks at illusions of the will—those cases where people feel that they are willing an act that they are not doing or, conversely, are not willing an act that they in fact are doing. He explores conscious will in hypnosis, Ouija board spelling, automatic writing, and facilitated communication, as well as in such phenomena as spirit possession, dissociative identity disorder, and trance channeling. The result is a book that sidesteps endless debates to focus, more fruitfully, on the impact on our lives of the illusion of conscious will.
Es interesante la idea, que ya había leído, de que nuestro yo consciente a pesar de creerse en control de nuestras acciones no es realmente el que decide o actúa.
—–
Etiquetas: Uncategorized
Pues parace que no.
(vía nestoco.com)
—–
Etiquetas: Silva
EverQuest es un juego online de fantasía que además tiene la particularidad de disponer de una economía. Los personajes, además de dedicarse a sus labores fantásticas de buscar tesoros y matar bichos, trabajan para ganarse la vida y poder comprarse caprichos (espadas nuevas, escudos mágicos…). El problema parece ser que una característica del sistema permite a los avispados ganar grandes cantidades de dinero, ficticio, con facilidad, dinero que luego pueden vender por dinero real por Internet. Pero la disponibilidad de tal cantidad de dinero podría producir una escalada inflacionaria en el mundo virtual, lo que impediría la entrada de nuevos jugadores, y la compañía ya está tomando medida. Lo cuenta BBC News.
—–
Etiquetas: Silva
Hace poco, en un grupo de correo, he visto la aparición de un tipo de troll que no conocía. Se trata de una persona que niega la evolución, a lo que tiene todo el derecho del mundo, pero que lo hace básicamente negando y negando y negando, sin hacer caso de ningún argumento en contra. Básicamente, niega siquiera el fundamento de cualquier interpretación científica del mundo. Pero claro, ¿cómo puedes pretender mantener una discusión racional sobre la evolución si no te sientes ligado a ningún tipo de razonamiento lógico o científico?
Entre los argumentos que ofrece están los habituales de caracterizar la evolución como tautológica por decir que aquellos que sobreviven son los mejores adaptados para la supervivencia, cuando la evolución no dice tal cosa. O recurrir al viejo argumento de que la evolución viola la segunda ley de la termodinámica que afirma que la entropía siempre va en aumento. El problema es que la segunda ley no dice tal cosa: afirma que la entropía de los sistemas cerrados es siempre creciente o permanece igual. Pero si el sistema es abierto, nada impide que la entropía decrezca a costa de un aumento aún mayor en otro sistema. Ése sería el caso de la Tierra y el Sol.
En cualquier caso, buscando más información sobre esos asuntos encontré dos buenos recursos. Uno es Homo Webensis que se dedica a varios asuntos aparte de a la evolución, y The Talk.Origins Archive que ofrece una cantidad asombrosa de información sobre la evolución y sus consecuencias.
Etiquetas: Silva