Responsabilidad cósmica es otra excelente entrada cosmológica de hoy. Habla del fracaso del SETI en lo de encontrar civilizaciones inteligentes por ahí. Habla de las posibles explicaciones, de la paradoja de Fermi y al final contempla la posibilidad de que la humanidad sea la única civilización tecnológica en nuestro vecindario (después de todo, alguien tiene que ser el primero).
Lo del SETI me resulta un ejemplo más de los males que la ciencia ficción ha provocado en nuestra cultura. Con dos datos -hay vida en la Tierra y muchas estrellas en el cielo- científicos que deberían haber sido personas más reflexivas se apresuraron a imaginar un universo atestado de vida y civilizaciones. Incluso inventaron una ecuación, que debería ser estudiada como uno de los grandes triunfos del cientifismo: la fantasía expresada como fórmula matemática.
En cuanto a la entrada en sí, sólo estoy en desacuerdo con la conclusión. Si decidiésemos que la Tierra es el único planeta con civilización tecnológica, eso no implicaría que tenemos cierta responsabilidad cósmica: ni de colonizar la galaxia, ni de inventar máquinas autorreplicadoras, ni de nada. La responsabilidad es un juicio moral y los juicios morales no se derivan de hechos del mundo, sino que parten de un punto de vista previo, de una cierta visión de las cosas. Ante el hecho de la soledad de la Tierra, alguien podría llegar a la conclusión de que es nuestra responsabilidad actuar y otra persona podría concluir que nuestro vecindario seguro que se cuida solo. Podríamos discutir cuál de las dos posiciones es más ética -que asumo, es lo que pretende decir la entrada-, pero las dos se derivarían igualmente de los hechos.
Excelente entrada en La singularidad desnuda sobre la posibilidad de que vivamos en una simulación. Es argumento es bien simple: si muchas civilizaciones tecnológicas se dedican a crear civilizaciones simuladas, al final, habrá más simulaciones que realidades y por tanto lo más probable es pertenecer a una simulación. No sabía que había ecuación y todo (que parece más bien una coña con la ecuación de Drake).
Hace muchos años, compre este disco del grupo canario Artenara.
No recuerdo por qué lo compré (quizá lo oí en la radio), pero la cuestión es que me encantó. De vez en cuando lo pongo y lo disfruto enormemente. Ahora, gracias a rvr descubro que las canciones de Artenara están disponibles para su descarga con licencia Creative Commons. Me parece una gran noticia.
Cuál no sería mi sorpresa ayer al poner la dos y encontrarme con un reportaje titulado: “Agua: top secret”, un delirante defensa de la pseudociencia que pretendía hacer pasar el agua por una sustancia llena de propiedades milagrosas: que si es capaz de recordar, que si puede regenerarse, que si puede esto o aquello… No había afirmación por absurda que fuese que no quedase automáticamente definida como verdadera. Los supuestos “científicos” que aparecían no hablaban como el resto de los científicos, sino que recurrían a fuerzas cósmicas o energía telúricas para justificar sus delirios.
Sólo vi un trozo, por lo que es posible que al final cambiase de tono. No me dio esa impresión. En lo que vi ya se tocaban todos los resortes habituales en el discurso pseudocientífico: la acumulación de anécdotas como si fuesen pruebas, los aparatos misteriosos que nadie sabe cómo funcionan, los errores de la ciencia “oficial” (que es la única que se equivoca), el testimonio de ingenieros (que tendrán los pobres) y demás. Vamos, el show completo.
El detalle para llorar es que aparentemente ese seudodocumental se encajaba en una noche temática con pretensiones serias sobre el agua. Pero está claro que los estándares de TVE son todavía más bajos de lo que yo pensaba. Me resulta especialmente alucinante que alguien pudiese seleccionar el documental sin que le saltasen las alarmas.
Menos mal que la 2 es la cadena de la calidad, que si no…
¿Siempre has querido saber cómo se escribe un guión de Perdidos? Pues un intrépido fan ha conseguido meter una cámara en una reunión de guionistas y podemos comprobar todo el proceso (otro vídeo más a subtitular):
El vídeo me lo envió mi mujer, que pensó que me haría mucha gracia. Así fue. Yo estoy deseando que aparezca la tortuga mágica.
La solución es PaPeRo. Aquí tienen a un montón de PaPeRos.
El procedimiento es muy simple. El bitacoreros holgazán le cuenta sus cosas al robot. Éste analiza lo que le ha dicho y busca en internet material multimedia adicional que añade a la bitácora junto con el vídeo de la charla original. Es perfecto para mí.
Mauro Entrialgo está buscando bitácoras gráficas para un posible listado en su Interneteo y aparatuquis. Por desgracia, por su propia naturaleza, las bitácoras gráficas son difíciles de encontrar en buscadores. Por eso pide recomendaciones. Tienen que ser gráficas (sin texto o con muy poco), en español (o mudas) y con material creado originalmente para internet.
Acabo de recibir mi nuevo carné de conducir. Es ahora una tarjeta, como debió ser desde hace tiempo. Además, me llegó cómodamente a casa. Y encima, los trámites en la oficina fueron muy ágiles. Sólo tuve que esperar en información porque el tipo que tenía delante se empeñaba en protestar una multa (¿por qué no la recurre?, pensaba yo).
Pero confieso que este nuevo carné me produce un vértigo impresionante cada vez que lo miro. Es que caduca en el año 2017. Y la verdad, ver ese año ya tan metido en el siglo XXI… ¿Tendremos coches voladores y estaciones espaciales en el 2017? Ya, ya suponía que no.
Como estoy con lo del cambio a WordPress (muy, muy despacio, que ya he encontrado mi primer problema) estoy interesado en los plugins disponibles. Aquí, por ejemplo, una lista de plugins para sacarle dinero a tu bitácora. Monetizing WordPress Plugins.
Estoy leyendo Encyclopédie. Va de la enciclopedia de Diderot y D’Alambert, pero, por supuesto, empieza con una breve introducción a la historia de las enciclopedias. Cuenta algunas cosas simpáticas.
En occidente, la mayor era la Oekonomisch-technologische Enzyklopäedie, oder allgemeines System der Straats-, Stadt, Haus- und Landwirtschaft con sus 242 volúmenes.
Y si creen que el miedo a Google es afección moderna, tenemos la historia de Johan Heinrich Zedler, librero de Leipzig, que concibió el Universal Lexicon para encontrarse con la oposición de casi todos los libreros y editores de la ciudad. Temían que la obra fuese tan completa que hiciese innecesarios los otros libros.
Lo que me recuerda: ¿Qué le dice un enciclopedista a otro mientras juegan a rol?
“No me obligues a tirar por relevancia”.
NOTA: No he comprobado ninguno de los datos que aparecen en esta entrada. Nada de lo que se dice aquí se puede considerar con valor enciclopédico.
Mauro Entrialgo cuenta la historia de los diálogos de Expediente X en la película Gente Pez. En un momento dado de la película se supone que un personaje está viendo un episodio de Expediente X. Para no usar un episodio de verdad -y pagar por tanto los correspondientes derechos- decidieron contratar a los actores del doblaje de la serie para leer un diálogo escrito por el autor. Un diálogo muy divertido, la verdad, sobre creencias, fantasía y qué constituye una explicación creíble.
No me creo varias de las cifras (¿De verdad se pueden contar las palabras de un idioma? ¿Qué es una palabra? ¿De verdad se puede contar el número de palabras en el inglés de la época de Shakespeare?) pero este vídeo es un ejemplo curioso de una técnica interesante. Consiste en ir encadenando cifras unas tras otras para dar la impresión de decir algo. En realidad, no dice nada. O mejor dicho, dice tantas cosas como interpretaciones se quieran dar a los datos.