El libro electrónico: Guía de supervivencia para entender los dispositivos de lectura

por Javier Cantero el 19/01/2010

Javier Cantero es informático, bloguero a tiempo casual y ávido lector, y suelta lo que él llama “disparates” en Dando vueltas y más vueltas y también en Twitter. Y hoy nos hace una introducción al libro electrónico. Si estás pensando en adquirir uno de esos aparatos, posiblemente este texto te resulte útil.

Versión en PDF.

Con la explosión del mercado de los libros electrónicos o ebooks, sufrimos una auténtica invasión de nuevos lectores de libros electrónicos (e-readers) que, para el que se plantee en estos momentos adquirir uno, puede resultar apabullante. ¿Cuál debo escoger? ¿Cuál es el mejor? Intentaremos dar algunas pistas que ayuden en el proceso de elección.

La magia de la tinta electrónica

Lo primero y fundamental es explicar brevemente qué es la tinta electrónica. Es de suponer que la mayoría de los interesados en adquirir un dispositivo de este tipo ya tienen cierta idea de su funcionamiento, pero no está de más repasarlo.

A diferencia de una pantalla de ordenador normal, una pantalla de tinta electrónica no emite luz. Son dispositivos pasivos, lo que quiere decir que reflejan la luz -natural o artificial- que tenemos alrededor y así vemos lo que tienen “dibujado”. El principio es exactamente el mismo que el de una hoja de papel. Tan exactamente igual que, como una hoja de papel, ¡la tinta electrónica no es visible en la oscuridad! Necesitamos un foco de luz que incida en la pantalla, de la misma manera que lo necesitaríamos con el papel normal. Es esta propiedad la que hace tan interesante a la tinta electrónica, ya que la fatiga visual de leer en una pantalla de éste tipo es la misma que la de leer en papel, y muchísimo menor que la de leer en un dispositivo activo (que emite luz que viaja a nuestros ojos) como lo es cualquier tipo de monitor, incluyendo las pantallas planas LCD.

Todos los e-readers que voy a mencionar -y la gran mayoría de los existentes en el mercado- se basan en tinta electrónica. En concreto, se basan en pantallas E-Ink Vizplex (E-Ink es la empresa dueña de la tecnología, Vizplex es su nombre comercial), que son las palabras mágicas que debes buscar para asegurarte que la pantalla de tu e-reader es de auténtica tinta electrónica. Aparte de E-Ink, hay otros fabricantes están trabajando en tecnologías de pantalla similares, pero como sus productos no aparecerán hasta 2010, no los mencionaré en éste artículo (pero se hablará de ellos en la tercera parte de esta serie).

Aparte de la principal ventaja de ser pasivas, y por lo tanto descansadas para leer, las pantallas de tinta electrónica presentan una segunda ventaja: sólo consumen energía cuando la pantalla tiene que ser “redibujada”. Una vez redibujada, los “puntos” que forman no necesitan mantenerse (como pasa en una pantalla activa), así que no consumen energía. El que sólo consuma energía cada vez que se “pasa de página” (o se redibuje la pantalla por cualquier otra cosa) permite que sea un dispositivo realmente portátil: con una batería muy pequeña y ligera se puede leer muchísimas páginas. A los fabricantes les gusta dar el dato de la duración de la batería en número de páginas, un valor que suele rondar entre las 6.000 y las 10.000 páginas por cada carga completa. Como siempre, hay una pequeña trampa, y es que en esas “páginas” también hay que contar cada pantalla distinta que muestra el aparato, incluyendo las de arranque, selección del documento que queremos leer, y en general el manejo del mismo. Aun así, una carga de batería nos es suficiente como para leer varios libros (de 5 a 10 sin problemas), lo que es suficiente como para que nos dure un mes sin tener que cargarla (salvo para los más lectófilos). En ningún caso es un problema porque la carga es sencilla y rápida, equivalente a la de un teléfono móvil.

Sin embargo, no todo son ventajas con la tinta electrónica. Esta también presenta inconvenientes. El más notable y que primero nos dará al ojo, es la velocidad con que la pantalla se “redibuja”. Como estamos acostumbrados a pantallas de ordenador (activas), que llegan a cambiar cientos de veces por segundo, la tinta electrónica, a la que le puede costar entre 1 y 2 segundos redibujar la página, nos resulta lenta. A la hora de pasar paginas de un libro no es un inconveniente (realmente en un libro de papel la transición tampoco es inmediata), pero cuando estamos manejando el e-reader como si de cualquier otro dispositivo se tratase (navegando por las carpetas para seleccionar un ebook, cambiando el tamaño de la letra, o haciendo cualquier otra cosa) puede resultar algo exasperante, al menos comparándolo con la inmediatez a la que estamos acostumbrados. Esto hace del e-reader un dispositivo estupendo para leer, pero muy inadecuado si queremos utilizarlo para otras cosas (para las que no está pensado).

Otro inconveniente es que, aunque se está trabajando en ello, aun no hay tinta electrónica en color. las pantallas más avanzadas actualmente a la venta pueden mostrar hasta 16 niveles de grises (un gran avance si consideramos que lo normal en 2008 eran 4 niveles de grises), lo que justo sirve para mostrar una portada… y poco más. La tinta electrónica actual no es muy útil para mostrar fotografías (salvo que seamos realmente poco exigentes). Esto nos lleva al tema de los cómics: hoy por hoy, salvo para leer cómics muy “esquemáticos”, el e-reader no parece una buena opción, lo que no quita que los futuros avances y la tinta electrónica en color permitan que lo sea el día de mañana.

¿Mismo perro con distinto collar?

Si los e-readers poseen todos la misma tecnología de pantalla ¿da igual cuál comprar? En realidad, no. Hay una gran diversidad de lectores que, aunque usen el mismo tipo de pantalla, se diferencian en muchas características.

Para empezar, se diferencian en el tamaño de la propia pantalla de tinta electrónica. El tamaño más popular es el de 6 pulgadas (6″) que es un formato lo suficientemente grande como para leer con comodidad, pero sin dejar de ser manejable. Físicamente, el e-reader completo es un poco más alto y ancho -y más fino- que un libro de bolsillo, aunque la pantalla en sí es un poco menor en altura que el tamaño de la página. El peso es muy variado, y depende mucho del e-reader, variando desde los 175 hasta los 300 gramos (aunque me da en la nariz que no todos incluyen el peso de la batería). En la práctica he comprobado que los de 200 gramos resultan más ligeros que un libro normal, aunque lógicamente no más que uno delgado de bolsillo. Es obvio que el formato de 6″ ha sido planteado como la alternativa al libro de lectura habitual tanto en rústica como el bolsillo, pero los que quieran algo aun más ligero y transportable, pueden optar por alguno de los modelos con pantalla de 5″, que son aun menores. Eso sí, teniendo siempre presente que una pantalla muy pequeña presenta limitaciones importantes incluso sólo mostrando texto (obliga a utilizar letra pequeña).

Los e-readers de formato mayor de 6″ son menos numerosos y normalmente más caros. Orientados al mercado “profesional”, aparte de una pantalla mayor (que puede ir desde los 7,1″ hasta los 10,2″ según modelos) suelen incluir características adicionales que faciliten el trabajo con ellos, como pantallas táctiles. La idea de éste tipo de e-readers es la de ser una plataforma no sólo de lectura, sino también de trabajo. La mayor pantalla les permite visualizar documentos de tamaño A4 sin modificaciones y sin que la letra resulte diminuta. La pantalla táctil facilita tanto el subrayado como la toma de notas. Las pantallas son de la mayor calidad disponible (16 niveles de grises), así como en general el resto de los componentes (una de las razones por la que son más caros, claro).

Aparte de la pantalla, los fabricantes de e-readers también se diferencian en otros componentes hardware, aunque no tanto como uso podría suponer. Sin entrar en detalles técnicos, diré que las diferencias son más acusadas entre “generaciones” que entre marcas. Los modelos de la “primera generación” de e-readers (2007-2008) llevan componentes menos potentes que los modelos que nacidos en 2009. Y esto puede suceder incluso entre versiones del mismo producto. La regla mnemotécnica si no sabemos valorar estos datos técnicos —como el procesador que llevan o la memoria RAM—, o si ni siquiera disponemos de ellos, es hacernos a la idea de que los e-readers más recientes traerán componentes más modernos o mejores que los que ya tengan un tiempo de vida en el mercado (que por otro lado es lo normal en el mundo tecnológico).

El tamaño no importa (o sí)

Mención aparte merece la capacidad de almacenamiento de ebooks, tanto en memoria interna como en memoria externa, así como las conexiones externas para añadir más material. La memoria interna -y la externa si la tiene- nos sirve como almacén de los libros electrónicos mientras los leemos. Casi la totalidad de los modelos actuales vienen con al menos 512MB de memoria interna (si viene con menos, es posible que sea un modelo anticuado, de “primera generación”), si bien parte de ese espacio se utiliza para el software que controla el e-reader, con lo que en la práctica solemos disponer de alrededor de 400-450MB para ebooks y demás contenidos. Eso, que ya de por sí es espacio como para guardar una pequeña biblioteca, puede ser ampliado en la mayoría de los e-readers usando tarjetas de memoria de tipo SD (las más extendidas actualmente y usadas en todo tipo de dispositivos) o en algunos casos microSD (una variante de las SD de menor tamaño físico). Además, los e-readers recientes soportan también SDHC (o microSDHC si la ranura es microSD), conveniente si queremos utilizar tarjetas de 4GB o más. O sea, que lo que es por el lado del espacio de almacenamiento difícilmente vamos a tener problemas…

Entre las excepciones que no llevan ranura para tarjetas están los Kindle de Amazon (por razones en las que luego nos extenderemos) y el modelo más pequeño de Sony (supongo que por costes). En realidad, la ausencia de tarjeta de memoria externa es fácilmente subsanable si el e-reader posee una conexión exterior. Esta conexión es, en prácticamente todos los casos, un puerto USB 2.0 (en modelos antiguos puede ser un USB 1.1) que además generalmente se usa también para cargar la batería del e-reader, ya sea desde un ordenador o mediante un adaptador desde la red eléctrica. A todo esto, es conveniente fijarse al adquirir un e-reader si el producto incluye estos cables/adaptadores o hay que comprarlos aparte.

Con el cable USB podremos “pasar” ebooks desde nuestro ordenador a la memoria interna del e-reader, o incluso a la tarjeta externa -si éste la posee-, y también hacer espacio en el mismo copiando los ebooks que no queramos ya llevar a nuestro ordenador y borrándolos del e-reader, de forma que podamos añadir más. Así que, incluso un modelo sin tarjeta externa es perfectamente funcional, siempre que no necesitemos llevar una gran cantidad de material diverso a la vez con nosotros.

Aparte de la conectividad vía USB, un creciente número de e-readers empiezan a venir con conexiones inalámbricas de distintos tipos. La más extendida es la de telefonía móvil (3G o de otro tipo), que permite a sus poseedores obtener ebooks desde “cualquier lugar” (cualquier lugar con cobertura, claro). Específicamente, los distintos Kindles de Amazon han basado su modelo de negocio en ésta característica, que permite a sus dueños adquirir ebooks para su lector desde la tienda de Amazon directamente desde el dispositivo. Otros modelos recientes (fundamentalmente de alta gama) incorporan Bluetooth o incluso conexión WiFi hacia Internet. La contrapartida de todas éstas conexiones es su impacto en el precio del e-reader, y en el consumo de la batería, que se agota bastante más rápido cuando se usan éstas características.

Para completar el apartado de conexiones, diremos que muchos e-readers pueden usarse también como reproductores de música en formato MP3, y que para ello suelen incorporar una salida de auriculares (en algunos casos de 2,5mm, en otros de 3,5mm). La excepción suelen ser algunos de los de formato de 5″, más pequeños y económicos, que no traen esa posibilidad. Como en el caso anterior el empleo —sobre todo continuado— como reproductor MP3 hace que la batería se agote en mucho menos tiempo.

Software, formatos y manitas

Un e-reader no deja de ser un ordenador. Un ordenador dedicado a un fin concreto y con una pantalla especial, pero un ordenador al fin y al cabo. Y, como en todo ordenador, no sólo importa el hardware (la electrónica, las características técnicas) de las que disponga, sino que sus posibilidades están fuertemente marcadas por el software que lo gobierna. El software es el que va a marcar aspectos como el manejo -la interfaz- del e-reader, los distintos formatos de documentos que es capaz de visualizar, las fuentes de letra (tipos, tamaños, calidad), y un sinfín de detalles que pueden condicionar nuestra experiencia tanto de uso del e-reader como de lectura en el mismo.

Al contrario que el hardware, el software puede variar y ser mejorado incluso cuando el e-reader está ya en nuestra posesión. Los fabricantes de e-readers suelen suministrar versiones actualizadas del software del lector a través de su web, así como instrucciones para actualizarlo. En algunos casos estas actualizaciones se realizan automáticamente, si el dispositivo dispone de algún tipo de conexión (móvil o Internet). En otros, se emplea bien el cable USB, o bien la tarjeta de memoria externa. Sea cual sea el modo de actualizar el software, es bastante recomendable tenerlo a la última versión disponible.
Una de las principales características que el usuario busca en el software es que soporte el mayor número de formatos útiles. Entre los formatos en que nos debemos fijar especialmente destacan:

  • PDF (Portable Document Format) es un formato originalmente de la empresa Adobe, actualmente estandarizado, diseñado para la impresión y visualización de documentos con texto, gráficos y fotografías. Siendo uno de los formatos más usados para el intercambio de documentos, es prácticamente imprescindible que nuestro e-reader lo soporte. El problema habitual con los PDF es que muchos documentos en éste formato están generados como hojas de tamaño A4, pensadas para ser impresas, pero que se ven minúsculas en una pantalla de 6″. En algunos modelos y versiones de software, se usaba la treta de rotar 90° la página y visualizarla en apaisado, ya que con una mayor anchura de pantalla el tamaño de letra podía ser lo suficientemente grande para ser legible. En los modelos y software más modernos, esto ya no es necesario ya que el propio software es capaz de hacer “reescalado” (reflow) del documento, y cortar y distribuir las líneas de texto según el ancho de pantalla disponible y el tipo de letra escogido. El sistema dista de ser perfecto, por eso aconsejábamos antes emplear lectores con pantallas de gran tamaño si se necesita usar documentos con formato A4 que respeten el aspecto original de la página. Pero si nuestro objetivo es leer una obra que es fundamentalmente texto, es más que suficiente, y nos permite seleccionar el tamaño de letra que más nos convenga. Pese a que no es muy común verlo, hay que señalar que este formato puede incluir gestión de derechos digitales (DRM).
  • EPUB (Electronic Publication) está llamado a convertirse en formato estándar para libros electrónicos. Creado por el International Digital Publishing Forum (IDPF), muchos fabricantes de e-readers, editoriales y otros agentes del sector se han adherido al estándar (con la notable excepción de Amazon) con lo que tiene un futuro prometedor. Algo que atestigua el hecho de que Google pusiera más de un millón de títulos en el dominio público también en este formato. Tal vez su mayor hándicap es que, al ser un formato relativamente reciente, el software de visualización no está tan pulido como el de PDF (o tal vez sea que las herramientas para generarlo no son lo suficientemente maduras), algo que se arreglará con el tiempo. Por contra, presenta la ventaja de ser un formato pensado desde origen para libros electrónicos, a visualizar en múltiples pantallas de tamaños distintos, por lo que es totalmente redimensionable (de hecho, en EPUB no se definen formatos físicos) y no hereda los problemas de PDF con los tamaños de las páginas a mostrar. EPUB tiene la posibilidad de incluir DRM, si bien de momento no se define qué tipo de DRM concreto emplear, y en ese aspecto cada fabricante va por libre.
  • FictionBook (fb2) un formato abierto de origen ruso similar conceptualmente a EPUB, y previo a éste. Es de suponer que con la llegada de EPUB, fb2 esté llamado a desaparecer, pero de momento muchos e-readers disponen de éste formato como alternativa a PDF. No existe DRM en este formato.
  • Mobipocket originalmente fue creado para PDAs, teléfonos móviles y otros dispositivos portátiles. En 2005 la empresa fue comprada por Amazon, que lo convirtió en el formato central de sus ebooks y sus e-readers, aunque el Kindle no es el único lector de ebooks que lee éste formato (Cybook Gen3 y Irex iLiad también). Mobipocket tiene la posibilidad de ir con o sin DRM. El mayor suministrador de ebooks en formato Mobipocket es, naturalmente, Amazon, que suele hacerlo con DRM incorporado.
  • HTML es el estándar de documentos y páginas web en Internet, lo que significa que podemos encontrar grandes cantidades de información en este formato. Desgraciadamente, el formato ha ido cambiando de forma notable con el tiempo, y la visualización de una página HTML actual podría resultar como poco problemática. En cambio, documentos escritos para versiones más antiguas no presentarán problemas.

Otros formatos que nos pueden interesar son texto plano (.txt), cuyo principal handicap (y virtud) es que no tiene formato alguno, y DOC y RTF, ambos formatos de documentos de Microsoft Word, aunque desde ahora advertimos que su visualización en el e-reader y en el ordenador pueden ser diferentes.

Como resumen, diremos que los formatos que interesan a cada lector está condicionada por los formatos en que pueda obtener los ebooks o documentos en general que vaya a leer en el lector, pero con énfasis en que el futuro está principalmente en EPUB y PDF.

Se ha mencionado la gestión de derechos digitales (DRM) en los principales formatos. Si bien aquí no vamos a juzgar la conveniencia o no de usar esta tecnología, cuyo propósito es impedir la copia y distribución de los ebooks a otros usuarios y dispositivos, es importante comprender las implicaciones que de su uso se derivan. En concreto, que no es posible cambiar de formato las obras que estén bajo un formato con DRM -sin violar el DRM- salvo que el propio suministrador de la obra con DRM nos lo facilite, con lo que en última instancia estamos expuestos a los designios de la empresa que controle el DRM.

Hablando en concreto del modelo de Amazon, que es la principal librería de venta de ebooks en este momento: los libros que el lector compra (desde su propio Kindle o a través de Internet) no sólo llevan generalmente DRM, sino que además ni siquiera residen en su lector más que como copia local. Lo que adquiere el comprador es el derecho a leer el libro. Es decir, el libro reside en los servidores de Amazon, que lo sirven al dispositivo lector del usuario (que no tiene porqué ser un Kindle, ya que se pueden leer también en un móvil o incluso en un ordenador, con los programas adecuados) cuando éste lo solicita. Así, Amazon permite leer el libro al comprador independientemente de dónde desee leerlo éste. Incluso con las notas que éste tomó, si lo hizo, o guardando el número de página por el que iba leyendo (a modo de marcador) de un dispositivo a otro. Todo ello, porque la información realmente no está en el lector, sino en la red (“en la nube”), con todas las consideraciones sobre la propiedad y la privacidad que ello implica.

(Sobre las distintas opciones y plataformas para la adquisición de ebooks, además y aparte de Amazon, se hablará en la segunda parte de esta serie).

Para finalizar los aspectos relativos al software del e-reader, mencionar que, aunque en principio cada lector emplea el software suministrado por su fabricante, algunos e-readers pueden emplear alternativas. Esto puede ser interesante sobre todo para aquellos usuarios más “manitas” y familiarizados con la tecnología. Dada la similitud de los componentes que operan por debajo (en algunos casos, son exactamente iguales, ya que el fabricante es el mismo y la única distinción es la personalización de la marca) en algunos casos el software es sustituible por otro de otra marca, ganando con ello características, formatos o simplemente corrigiendo errores. Existen incluso alternativas “libres” como openInkpot con gran potencial, al no estar atadas a los intereses de un fabricante. Por supuesto, este tipo de cambios en el software pueden ser inciertos si no se sabe lo que se está haciendo, así que se lo desaconsejamos fervientemente salvo que tenga usted los conocimientos o el apoyo necesarios para llevarlos a cabo. Sin embargo, como sabemos que existe cierto perfil de usuario de e-readers con altos conocimientos tecnológicos que puede sentirse atraído por esta posibilidad, lo mencionamos como un punto a tener en cuenta a la hora de elegir un e-reader u otro.

Los actores principales

Como decíamos al principio de éste artículo, el mundo de los e-readers está en estos momentos en plena eclosión, así que cualquier intento de hacer una lista de lectores exhaustiva va a quedar obsoleta en poco tiempo. Me voy a centrar entonces en los lectores de libros electrónicos que, a día de hoy se pueden adquirir, preferentemente en España.

Amazon Kindle 2 y Kindle DX
El Kindle de Amazon es probablemente el e-reader más conocido y con más éxito del mercado, especialmente en EE.UU (no hay datos oficiales pero las estimaciones hablan de 1,5 millones de unidades vendidas). En febrero de 2009 Amazon sacó una nueva versión remozada y actualizada a la que llamó “Kindle 2″ y que es la que actualmente se comercializa (el Kindle original, lanzado en noviembre de 2007, puede considerarse un lector de primera generación, y por lo tanto obsoleto a éstas alturas). El Kindle 2 es un e-reader de 6″ con un teclado para introducir notas, posibilidad de convertir el texto a voz, y conectividad gratuita 3G para la compra de libros -en la tienda de Amazon- desde el propio lector “en sesenta segundos” (sic). Por contra, no posee slot para memorias SD. El formato principal es el Mobipocket, propiedad de Amazon, generalmente con DRM, aunque no hace mucho se le ha añadido soporte para formato PDF. Los libros de Kindle también pueden ser leídos en un iPhone (con la aplicación “Kindle for iPhone”), y recientemente también en un PC (con “Kindle for PC”).

En octubre de 2009 se introdujo la versión “Kindle 2 Internacional”, que ampliaba la cobertura 3G a más de 100 países, entre ellos España. Esta es la versión que está actualmente a la venta, por $259 en EE.UU., aunque en España a este precio hay que añadirle impuestos y tasas de aduana.

En junio de 2009 se lanza el Kindle DX, un modelo equivalente al Kindle 2, pero con pantalla de 9.7″, orientado en principio al mercado de los libros de texto. Su precio oficial en EE.UU. es de $489.

Sony Reader
Sony fue pionera en su apuesta por el libro electrónico y prueba de ello es que su primer e-reader, el PRS-500, data nada menos que de septiembre de 2006. En 2008 introdujo una versión mejorada, el PRS-505, un lector de 6″ con buena aceptación. En cambio su PRS-700 con pantalla táctil no gozó del mismo trato. Todos estos modelos ya no están a la venta. Los modelos que Sony actualmente comercializa son el PRS-300 (denominado “Reader Pocket Edition”) y el PRS-600 (“Reader Touch Edition”) a los que en breve se añadirá el PRS-900 (“Reader Daily Edition”).

El PRS-300 es el lector de bajo coste de Sony. Con un precio de $199, su pantalla es de 5″ y carece de características como la posibilidad de reproducir MP3 o de usar una tarjeta de memoria externa, y sólo dispone de 3 tamaños de letra. El PRS-600 es el heredero directo de del PRS-700, y como éste tiene una pantalla de 6″ que es táctil. Es la principal apuesta de Sony en este mercado y su precio es de $299. Cuando esté disponible, el PRS-900 completará la oferta por la parte de arriba del mercado, ofreciendo una pantalla de 7″ también táctil, una escala de 16 niveles de grises, y conexión 3G para realizar compras en la tienda de Sony. En cuanto a los formatos, aparte del soporte para PDF, RTF y otros formatos, Sony recientemente ha abrazado el estándar EPUB, tanto con DRM como sin él.

Booken Cybook
La francesa Booken también ha sido una empresa pionera en el mercado de los libros electrónicos, aunque su primer e-reader basado en tinta electrónica, el Cybook Gen3, data de 2007. Este lector de 6″ con 4 niveles de grises y soporte de Mobipoket -incluyendo DRM-, PDF y PalmDoc (Booken anuncia soporte para EPUB en una futura actualización del software) era una de las pocas opciones de e-readers a comprar en 2008. Ahora su longevidad puede pasarle factura, ya que, en cuanto a características, está por debajo de las de los lectores más recientes. Su precio en la versión básica es de 280€.

Booken ha lanzado recientemente el Cybook Opus, un lector de 5″ pero con características mejoradas respecto al Gen3, al ser más moderno. Por ejemplo lleva 1GB de memoria interna para ebooks, y soporta PDF y EPUB con y sin DRM. Su precio oficial es de 250€ sin extras.

iRex iLiad y Digital Reader 1000
Al contrario que otras marcas, la holandesa iRex (una filial de Phillips) se ha centrado en e-readers de gran formato pensados en el mercado profesional. El iRex iLiad, por ejemplo, es un lector con una pantalla de 8,1″ táctil tipo Wacom (se usa con un puntero especial) que permite subrayar y anotar fácilmente. Existen dos versiones de éste lector, la estándar, que viene con WiFi 802.11g y la más reciente “Book Edition” que carece de la misma y es un poco más barata (499€ frente a los 599€ de la estándar). El iLiad soporta Mobipocket (incluyendo DRM) y PDF, pero dada su longevidad (la versión 2 actual es de septiembre de 2007) presenta algunas características algo “atrasadas”, como una memoria interna de “sólo” 256MB. Además, no es compatible con el 100% de tarjetas SD (se suele recomendar usar tarjetas CF o MMC en su lugar). Por contra, presenta características únicas como un puerto LAN 10/100 (exige un hub especial de viaje) o expansión de la memoria mediante un puerto USB (que por desgracia es USB 1.1).

El iRex Digital Reader 1000, introducido en septiembre de 2008, es aun mayor, pues su pantalla es de 10,2″. También lleva una pantalla táctil tipo Wacom con puntero, soporta formatos PDF y Mobipocket. Tiene un conector mini-USB y en este caso sí soporta tarjetas SD (exclusivamente) sin ningún tipo de problemas. La principal crítica a éste e-reader es que la duración de la batería no cumple con las expectativas del resto del producto, quedándose por debajo de las cifras dadas por el propio fabricante. Su precio oficial es de 699€.

Papyre 6.1 y 5.1, Hanlin v3 y v5, etc
La empresa china Jinke Electronics no sólo comercializa una variada gama de e-readers bajo la marca Hanlin, sino que también los fabrica para otras empresas que los comercializan bajo sus propias marcas. Es por ejemplo el caso de la española Grammata, que comercializa bajo la marca Papyre, pero también de muchas otras como BeBOOK, lBook, DigiBook, Astak EZReader, Koobe, ECOREADER, etc. Nos centraremos en el Papyre 6.1 (que es un Hanlin v3) y en el Papyre 5.1 (que corresponden al Hanlin v5).

El Hanlin v3/Papyre 6.1 es un lector con pantalla de 6″ lanzado a finales de 2007, y popularizado en 2008, por lo que adolece de las mismas carencias que sus coetáneos. Por ejemplo, el USB es 1.1, el cambio de pantalla no es muy rápido, sólo tiene 4 niveles de grises, y en general su hardware queda por debajo de los estándares actuales. Por contra, éste e-reader presenta un fenómeno muy curioso y es un intenso desarrollo en su software, animado por la amplia popularidad de la que goza en sus múltiples encarnaciones. Las distintas marcas han ido cambiando y mejorando su software personalizado (basado en el original de Jinke) cada una por su cuenta, pero como en definitiva son el mismo lector, el software es intercambiable y se puede emplear aquél que por sus características nos resulte más cómodo o avanzado. Además, para éste modelo en concreto puede emplearse la variante libre que mencionamos anteriormente OpenInkpot. Otra ventaja de la disparidad del software, y del hecho de no estar atado a ninguna plataforma de ebooks concreta es que soporta un amplio número de formatos de lectura como PDF, EPUB, FictionBook, RTF/Doc de Microsoft Word, HTML, etc. Incluso se le ha añadido Mobipocket con y sin DRM (EPUB y PDF ya tienen soporte de DRM puesto que emplean el software de Adobe). Otro ejemplo de las mejoras del software es que las últimas versiones traen PDF reflow, más fuentes de letras, y por supuesto arreglos y correcciones. También incorpora la capacidad de reproducir música en formato MP3. Su memoria interna de 512MB puede ser ampliada por tarjetas SD (pero no SDHC), pero no tiene ningún tipo de conectividad ni por telefonía ni WiFi. El precio oficial del Hanlin v3 son 299$, y el del Papyre 6.1 299€ (los precios varían según la empresa comercializadora, así que incluso se da el fenómenos de empresas distribuidoras del Hanlin en Europa, mediante las cuales nos podemos ahorrar algunos euros).

El Hanlin v5 (y Papyre 5.1) es la apuesta de Jinke para el mercado de los lectores de 5″, y sin embargo, al ser un lector lanzado a mediados de 2009, presenta la paradoja de ser internamente más potente que su hermano mayor. Dispone por ejemplo de USB 2.0, soporta tarjetas SDHC, y 8 niveles de grises, entre otras mejoras (lo que demuestra que el Hanlin v3 necesita urgentemente una revisión o un sucesor) aunque su memoria interna sigue siendo de 512MB. Incluso la batería tiene un poco más de duración. También dispone de soporte para reproducción de MP3. Y en cuanto al software, es análogo al de su hermano mayor, tanto en formatos como en características. Todo esto lo convertiría en una opción superior al Hanlin v3 si no fuera por su pantalla más reducida. La diferencia del tamaño de pantalla se aprecia sobre todo en el precio, 229$ (229€ el Papyre 5.1).

Netronix EB-600/EB-610 (COOL-ER, Pocketbook 301, eSlick, iLiber, Inves-Book 600, Airis Dbook EB001, Leqtor, Booq, …)
Netronix es un gran fabricante taiwanés de dispositivos electrónicos que entre otros productos fabrica e-readers. Y, como en el caso anterior, aparte de su marca propia, fabrica para otras empresas que los comercializan bajo sus propias marcas. Es el caso del Netronix EB-600 (en la versión EB-610 sólo cambia el software usado), que es comercializado bajo las marcas COOL-ER, Pocketbook 301, y eSlick entre otras, y concretamente en España bajo las marcas iLiber, Inves-Book 600, Airis Dbook EB001, Leqtor o Booq. Incluso el anteriormente mencionado Bookeen Cybook Gen3 edición “Gold” es el mismo dispositivo. La principal diferencia entre ellos es que algunas empresas usan software propio personalizado en vez del estándar de Netronix, o cambian algunas características técnicas (como el tamaño de la memoria interna). Para complicarlo aun más, el EB-600 del que hablamos aquí es la revisión de 2009, ya que el original de 2007 nosotros lo conocemos en Europa como Bookeen Cybook Gen3 (del que hemos hablado antes) ya que es la única marca con la que se comercializó entonces.

El Netronix EB-600 es un lector de 6″ con 8 niveles de grises. El modelo de 2009 tiene componentes internos (procesador, memoria RAM) más rápidos o de más capacidad que los e-readers de 2008 (por ejemplo tiene USB 2.0). La memoria interna es de 512MB, aunque la del COOL-ER y el Booq es de 1GB. También podemos encontrar algunas diferencias entre marcas por ejemplo en el lector de tarjetas SD (algunos son SD, otros SDHC). Hay que revisar cada modelo concreto, aunque teniendo siempre en mente que la base es común. Netronix además tiene la opción de incorporar una pantalla táctil y también WiFi 802.11g, si bien es raro encontrarse marcas que lo hagan por la repercusión en el precio lector que ello conlleva. El software estándar del EB-600 soporta formatos PDF, EPUB y HTML entre otros, si bien esto puede variar en las marcas que personalizan el software (por ejemplo eSlick sólo soporta PDF, y con el software propio de su empresa matriz Foxit, en vez del típico de Adobe). El lector también reproduce audio en formato MP3. Los precios varían entre marcas, encontrándose diferencias entre la oferta de 199€ del Leqtor, los 249$ del Cool-er (259€ en España), los 250€ del iLiber y el Airis Dbook EB001, 259€ del Booq, hasta los 300€ del Inves Book 600 (precio éste último claramente desproporcionado).

Netronix ofrece también un lector de 5″, Netronix EB-500, y fabrica el hardware de los e-readers de 5″ de Booken (Cybook Opus) y Pocketbook.

iRiver story
Uno de los últimos en incorporarse al festival de e-readers, ya que apareció en Corea en septiembre y a Europa ha llegado en noviembre de 2009. Con una pantalla de 6″ y 8 niveles de grises, un interfaz con teclado completo al estilo Kindle, un hardware totalmente actualizado, con un procesador más potente, más memoria, una memoria interna de 2GB, soporte para tarjetas SDHC, una batería mucho mayor de lo habitual y un software que soporta una gran cantidad de formatos incluyendo los imprescindibles PDF y EPUB (software de Adobe), es uno de los lectores más potentes actualmente en el mercado. La única pega que le podemos poner es el peso, que llega hasta los 300 gramos frente a los 200 gramos que suelen rondar sus competidores. Su precio es de 279€.

Onyx Boox 60
Otro recién llegado (octubre 2009) al mundo de los e-readers. Las características que diferencian a este lector son su conectividad WiFi y su pantalla táctil tipo Wacom. Onyx anunció tamaños de pantalla de 6″ hasta 9,3″, aunque de momento sólo está disponible en formato de 6″, pantalla que ofrece con 16 niveles de grises en todas sus variantes. Este e-reader también tiene un hardware “a la última” -aunque con únicamente 512MB de memoria interna- y una batería de amplia duración (aunque nos tememos que el uso intensivo de WiFi pudiera recortarla). Como curiosidad, la memoria interna también se puede ampliar, además de por tarjetas SDHC, mediante el puerto USB (que lleva un conector especial OTG). Con respecto al software, soporta los formatos PDF y EPUB típicos de Adobe, FictionBook, HTML y algunos otros. El precio es de 349$ (399€ en España).

{ 84 comentarios }

Victoriano enero 19, 2010 a las 10:36 am

Está muy bien el post. Sólo añadir que al precio del Kindle no hay que añadirle aduanas, van a cuenta de Amazon.

Pedro Jorge Romero enero 19, 2010 a las 10:39 am

Bueno, en mi caso, Amazon me cobró los gastos de aduanas por adelantado.

César enero 19, 2010 a las 11:05 am

Sólo apuntar dos detalle sobre el iRex Digital Reader (que me compré hace un par de semanas):

(i) ciertísimo lo de la vida de la batería, que se queda en doce horitas de uso ‘de verdad’
(ii) una de las explicaciones es lo que hay debajo corriendo, que es un Linux completo (cosa que le ‘pega’ bastante a la batería); a cambio, se posibilita poder correr aplicaciones. Claro que sólo he visto una hasta el momento (un ‘port’ de Xournal, http://xournal.sourceforge.net/ ) pero a mí me ha sido bastante útil en un par de ocasiones…

publikaccion enero 19, 2010 a las 11:17 am

muy buena entrada aunque yo personalmente de momento a estos cacharrillos de momento no les acabo de encontrar realmente utilidad en mi día a día y los precios son más caros que un netPC con mil funcionalidades más… o bajan de precio o creo que tardaré en hacerme con uno (cuando realmente le encuentre la utilidad…)

rainking enero 19, 2010 a las 11:18 am

Muy interesante el post.

Me pregunto si se volverá una guerra al estilo Mac-Windows, donde la gente se preocupa más del aparato que del contenido…

Julio Ribas Cowarabi enero 19, 2010 a las 12:01 pm

Muy completo, solo le falta decir con cual se queda, a mi lo de Amazon y su “renting” de libros no me convence, Mac con su itunes y su store podrían comerse el mercado si sacan un cacharrito nuevo y tienen buenos títulos a la venta.

Alberto de Francisco enero 19, 2010 a las 1:10 pm

Muy claro el artículo, Javi.

Aunque es más por prúrito que por otra cosa, no es exacto que “sólo consuma energía cada vez que se “pasa de página” “.

En realidad consumen energía, mínima, cuando no pasan página. Es como el standby de cualquier otro electrodoméstico. Eso por una parte.

Y por otra las baterias de ion litio se descargan solas sin necesidad de que haya consumo externo.

Sin embargo, en la práctica, lo que más energía gasta es pasar página. usar wifis cuando los hay y (e los lectores que lo permiten) utilizar la pantalla táctil.

jcantero enero 19, 2010 a las 1:40 pm

@César: gracias, no lo sabía.

@publikaccion: mi mantra en 2009 ha sido “e-readers caros hasta que no bajen de 200€”. Pensaba que para estas navidades íbamos a tenerlos, pero me temo que me he equivocado.

@rainking: el artículo está centrado en los e-readers (además, concretamente en los que hay ahora mismo en el mercado, no en los nuevos de 2010). Faltarían dos partes de las que hablar: plataformas de lectura por un lado, y las novedades que saldrán/están saliendo de cara a 2010 por otro. La primera es la que probablemente echas en falta.

@Julio Ribas Cowarabi: no me he querido pronunciar porque la elección depende totalmente de las necesidades del usuario (no es lo mismo quien necesite un lector de pantalla grande, que el que sólo lo use para leer literatura). Además, hay que esperar a lo que sucede con los lectores que están anunciando para 2010, que al menos deberían presionar a la baja los precios de los de 2009.

@Alberto de Francisco: tienes toda la razón, buena puntualización (en mi descargo diré que no quería ser excesivamente técnico, y que ya me estaba alargando demasiado O:-) )

fllort enero 19, 2010 a las 2:40 pm

Ciertamente tenemos muchas ganas de complicarnos la vida.

Esto me recuerda el ultimo programa del maestro Punset: Redes 52 Por qué más es menos.

¿Cuál debo escoger? ¿Cuál es el mejor? es algo que no necesito preguntarme nunca cuando compro un libro de papel.

jcantero enero 19, 2010 a las 3:17 pm

@fllort: así que supongo que te da igual comprarte una edición de tercera mano de los años 70 de “Cien Años de Soledad” a la que se le caen las hojas, que una edición conmemorativa de lujo, que una edición de bolsillo actual en papel ácido, … ¿no? Y que te cobren lo mismo por cualquiera de ellas, claro.

fllort enero 19, 2010 a las 5:33 pm

¿Piensas en todo eso cuando tienes que comprar un libro? Yo bajo a la librería, pido el libro de Garcia Marquez y pago con la tarjeta. Así es como lo he hecho siempre aunque también suelo pagar en metálico.

César enero 19, 2010 a las 5:39 pm

@fllort pues yo estoy con @jcantero: si quiero un libro para releerlo o lo quiero para leerlo en el metro, me compro formatos diferentes… Y si me lo compro para ‘sólo’ leerlo o para estudiarlo, también cambia la cosa. Y si…

Y, de hecho, cuando bajo a la librería a pedir el de García Márquez, me dan uno por 10 euros y otro por veinticinco…

fllort enero 19, 2010 a las 6:14 pm

Pues nunca he tenido la necesidad de seleccionar los libros en función de donde y como voy a leerlos. De hecho muchos de mis libros los tengo rallados y con etiquetas marcadoras y algunos incluso doblados o manchados por bebida o aceite de la comida. Una vez durante un viaje en avión con una amiga arrancábamos las páginas del libro y nos la pasábamos a medida que el otro la había terminado. No he perdido el tiempo pensando que formato de libro comprar y mas cuando cuentan lo mismo. Lo que si suelo pensarme es el idioma, castellano o catalán, he tenido una mala experiencia con “el fin del mundo y un despiadado país de las maravillas”, lo compré en catalán y después tuve que comprar la edición castellana porque la catalana la encontré bastante mal redactada.

jcantero enero 19, 2010 a las 10:52 pm

@fllort: según tu filosofía, tampoco deberías preocuparte por cual e-reader escoger. Simplemente pasas la tarjeta, y…

uno de tantos enero 20, 2010 a las 12:27 am

Está claro que mucha gente sigue sin tener claro para qué sirve realmente un lector-e y por eso le siguen pidiendo que sea lo que no es. No es una pda, no es un notebook, no es un móvil… mientras el mercado mayoritario no entienda eso, no se venderá en masa y por tanto no se abaratarán los precios. Al menos este artículo ilustra un poquito más. Gracias por la labor divulgativa.
Solo una pregunta ¿y el IREX DR800SG? Para mí será caballo ganador de este 2010. Ya estoy esperando que llegue aquí.
Un saludo.

jcantero enero 20, 2010 a las 12:14 pm

@uno de tantos: Si todo va bien, habrá un artículo de los e-readers que vienen (en 2010).

MGARM enero 20, 2010 a las 4:44 pm

MUY BUENA INFO, SIGO DUDANDO EN MUCHAS COSAS PERO SI TENGO ALGO CLARO ES QUE ES EL CLIENTE QUIEN MANDA. Y SI EL CLIENTE QUIERE QUE SEA UNA PDA LO ACABARA SIENDO, O SI QUIERE PODER VER TEXTOS EN COLOR TAMBIEN LO SACARAN… ESO SI LOS PRECIOS SON DESORBITADOS Y MAS TENIENDO EN CUENTA QUE TE PUEDES ENCONTRAR EN PLENA GUERRA DE EDITORIALES Y FORMATOS, DE MOMENTO EN LA LIBREIRA ENCUENTRO TODO LO QUE SE PUBLICA PERO DEPENDIENDO DE LA MARCA DEL EBOOK?????? IGUAL NO.

Juan González enero 20, 2010 a las 7:20 pm

Hola a todos:
Soy Juan González, el director de Grammata, la empresa que comercializa el Papyre.

La historia de los soportes en la Humanidad son las 5P:

Piedra, Papiro, Pergamino, Papel y … Papyre, lo importante es el contenido no el soporte.

Primero decir que el tiempo de refresco de la pantalla hace tiempo que baja de 1 Segundo, por lo que ya no es tan dramática la espera por cambio de página. Además el lector de tajetas en el 6.1 es SDHC.

Nosotros hemos vendido en el año 2009 en Carrefour, El Corte Inglés, Alcampo, Mediamark, PcCity, … 32.000 Papyres, no sé si habrá sido el regalo de Navidad, pero ése es el dato…

El gasto de bateria en el Papyre cuando está apagado es de 0,7 mA/hora y cuando está encendido es de 1 mA/hora, por lo que para una batería de 900 mA, supone 900 Horas.

@fllort. ¿Has visto algun eReader?, la verdad es que el paradigma del soporte Papel versus Papyre se resuelve cuando ves uno. Llevaba 10 años buscando algo “tan útil como el papel” y te aseguro que la pantalla tinta electrónica me permite decir que encontré lo que buscaba. Tu posición me suena a la que hubo en el año 1999 con la polémica de mp3 versus CD.

¿Es caro un Papyre por 300 € con una biblioteca de 1.000 Libros clásicos? (la biblioteca que toda familia debería de tener en casa).

Saludos a PJorge y a todos.

fllort enero 20, 2010 a las 8:31 pm

@jcantero: No Javier. Justamente yo defiendo todo lo contrario. Con el e-reader si debo preocuparme mientras que por el libro no.

No has entendido nada de lo que he escrito.

@Juan González: Saludos. Como seguramente comprenderás no voy a tratar de convencer a alguien que comercializa profesionalmente un e-reader. Pero te aviso por adelantado que tampoco me vas a convencer a mi. Sencillamente porque el libro no necesita batería y tampoco de refrescos de pantalla, algo de lo que no tengo que preocuparme cuando busco un libro de papel.

jcantero enero 21, 2010 a las 1:34 am

@Juan González: el refresco de pantalla del Papyre 6.1/Hanlin v3 es de 0.9s, pero a ese tiempo hay que sumarle el de renderizado de la pantalla, con lo que en la práctica pasa del segundo. Doy una cifra entre 1 y 2 segundos para que la gente que lea el artículo se haga una idea de lo que se va a encontrar, que luego vienen las sorpresas y los desencantos. Es cierto que los lectores del 2009 son algo más rápidos, pero no órdenes de magnitud más rápidos. Respecto al precio, perdóname pero yo sigo en mis trece que para un lector básico, de las características de vuestro 6.1 (que ya tiene cierta edad), no debería pasar en ningún caso de 200€. No me meto en si E-Ink tiene la culpa o no, pero el hecho es que objetivamente son caros.

@fllort: entiendo perfectamente que estás intentando trolear un artículo que no versa acerca de comparar libros electrónicos respecto a libros de papel, y además con argumentos absurdos.

estocasticom enero 21, 2010 a las 1:59 am

@Juan González

Decir que me parece fantástico hallas puesto un comentario en esta entrada, se ve que eres de la nueva generación de empresarios que entienden la fuerza y utilidad de la red para llegar a sus consumidores(tanto reales como potenciales).
Enhorabuena por las por vuestro volumen de ventas, para un mercado como el español en la coyuntura actual es todo un hito que halláis vendido tantos.

También me gustaría decir que cuando me compre un e-reader, sin duda será un papyre. Porque parece ajustarse a mis necesidades, porque es la simplicidad con patas (desconfió de todo lo que es innecesariamente complejo, por ello uso el vlc y un winap de hace más de 6 años como reproductores multimedia en mi pc) y tercero porque una empresa patria sacara beneficio de mi compra(en realidad para mi este es el menos importante, pero es un plus añadido).

Os deseo la mejor suerte en los turbulentos años que os esperan en este mercado incipiente.

estocasticom enero 21, 2010 a las 2:13 am

PD.¿ Los libros que incluis con el papyre son estos? http://tienda.papyre.com/articulo.asp?nCodArticulo=210 ¿o hay más?
Es una buena selección de las principales obras de la literatura universal que ya no esta sujeta a copyright.
Por supuesto personalmente hecho de menos CF más reciente que Julio Verne y otra fantasía mas allá del Conan de Robert Howard, pero eso es por mis gustos personales.

Juan González enero 21, 2010 a las 5:42 am

@jcantero

Veo que conoces la problemática del precio de los eReaders, efectivamente el 66% del coste del Papyre es de la pantalla eInk. Esperamos que con la entrada de nuevos jugadores (sipix, plastic logic, liquavista, mirasol, pixelqi, …) el precio pueda bajar. De todas formas estuve en el CES de las Vegas y hay mucho “Papelware”, muchos dispositivos no estarán disponibles este año.

Además, nosotros cuidamos nuestro canal de distribución que es el canal de electrónica (no será porque no lo he intentado en el sector editorial, librería), a eso súmale el IVA, Arancel, …

Os adelanto que en abril tendremos un Papyre 9.0 con pantalla Sipix de 9 pulgadas, pantalla táctil y wifi y esperamos que el precio sea competitivo (menos de 400 €)

@estocasticom

Me siento informático (betatester de Clipper en 1989) y monté mi primer negocio en internet en el año 1995 (www.axesor.es, 250 trabajadores), por lo que conozco perfectamente la red y sé que tengo que estar ahí.
No me preocupa en exceso lo que viene, porque cuando lleguen la empresas electrónicas, nosotros ya estaremos en Proyectos (Bibliotecas, Prototipo escolar, Universidad, Abogados, Terminal Turístico Personal, …)
En cuanto a contenidos, pues estamos negociando con editoriales y con sus reticencias del DRM (en el que no creo), precios, etc.
Pero claro no te puedo pasar mi colección privada de CF. Una buena biblioteca de 5000 libros, incluidas las buenas traducciones de PJorge (últimamente estoy asimilando a Greg Egan y aunque soy Físico Teórico me cuesta).

Saludos.
Juan

Marcelof enero 21, 2010 a las 6:36 am

Para añadir más al tema de los ebooks, el tema de cuanto dinero le corresponde al autor. Por Robert J. Sawyer:

http://sfwriter.com/2010/01/amazons-70-royalty.html

MGARM enero 21, 2010 a las 8:27 am

Hola a todos. En respuesta a Juan González diré que sí, es no caro, es carísimo que nos “quieran robar” por un medio para accede a un producto 300 €. Y te diré que 10.000 libros clasicos me parece una mierda de fondo literario. y eso de que todos deberíamos tener en casa??? chirría como uno de los lugares comunes mas manidos. Desde luego para leer la última mierda del último Stieg Larsson del momento lo encontraremos en cualquier parte, pero no todos leemos basura, ni vivimos del cuento como la SGAE. No te intersa hablar del tema de formatos o de la guerra editorial… Me parece patetico que una empresa como la tuya no sea consciente de que el mercado es libre e intente manipular la opinion de ésa manera, pero no te preocupes ya vendrán otras, como pasó en el mundo de la música con sus mp3 y sus costes bajos de produción etc

jcantero enero 21, 2010 a las 11:25 am

@Juan González: por supuesto que doy por hecho que vosotros (los vendedores de e-readers) sois los primeros interesados en que el precio del dispositivo sea lo más competitivo posible, porque venderéis más aparatos y por lo tanto el beneficio será mayor. Y soy el primero en denunciar la política “explotar la gallina de los huevos de oro” que está siguiendo (erróneamente, a mi parecer) E-Ink, pero, como dices, mientras tengan el monopolio de facto de la tinta electrónica, pueden hacer y deshacer a su antojo, mientras el resto de tecnologías prometidas todavía están por llegar. Pero siendo como debo ser objetivo en mis análisis, no puedo ocultar el hecho *objetivo* de que estos dispositivos (en general, no hablo de un modelo o una marca en particular) tienen un precio excesivo respecto a sus prestaciones. A partir de ahí, cada uno debe decidir si está dispuesto a pagar ese plus o no (y está claro que muchos “early adopters” están dispuestos a pagarlo).

Con respecto al tema de los títulos que habláis, yo particularmente creo que es un error tratar de incluir en el precio “una biblioteca de xxxx títulos”. Preferiría tener la alternativa de comprar el aparato sin biblioteca, y luego ya vería si me interesa/compensa la diferencia. Pero bueno, eso son políticas comerciales de cada uno.

MGARM enero 21, 2010 a las 11:52 am

Muy acetrada la opcion de no tener “una biblioteca de xxxx títulos” que por supuesto será de autores que ya no cobran por sus derechos. Seguramente tampoco se incluyen sus mejores obras precisamente etc. El precio para la poca capacidad de los ebooks de momento no compensa frente al netbook y creo que la generacion de documentos no sería tan complicad de incluir en el software. soy consciente de que estamos pagando la novedad, pero precisamente por éso no es bueno precipitarse con los nuevos productos. Recuerdo un libro de mi infancia, “la historia interminable” que usaba dos colores en el texto, pero también sería agradable poder leer libros ilustrados sin perder las ilustraciones (lease el quijote ilustrado por Gustvo Doré o incluso un simple comic de mortadelo y Filemón sin perderte los colores). Por último decir que el espectro de la poblacion que no usa los ordenadores y en cambio si usaría los ebooks creo que no es tan amplia, aunque el repunte de ventas pueda indicar lo contrario creo que se debe mas a “la novedad”

Juan González enero 21, 2010 a las 6:08 pm

@MGARM

No sé a qué viene el exabrupto de que vendo una mierda. Pensé que en éste sitio se podía debatir con educación y racionalidad.

No mgarm, yo no vivo del cuento, ni robo, al contrario hace 15 años dejé mi trabajo de funcionario para montar una empresa puntocom (www.axesor.es) que hoy tiene 250 trabajadores y hace 3 años volví a invertir mi hacienda y mi vida para montar Grammata que hoy tiene 25 trabajadores. Yo trabajo 15 horas diarias por creer en un proyecto, en el que me puedo equivocar, por supuesto, pero no pongo una pistola en el pecho a nadie para que compre un Papyre. Editar 1.000 libros sin derechos de autor suponen miles de horas y euros, aunque tu puedas suponer que es gratuito, es el problema de la abundancia y de no saber valorar las cosas.

Creo que “robar”, “mierda” y “patético” sobraba. Pero estoy dispuesto a discutir racionalmente de propiedad intelectual, tecnología, eReaders, … dónde y cuando quieras, y antes de hablar, por favor, infórmate.

@jcantero

No me considero un simple vendedor de eReaders, tengo sobre la mesa 17 proyectos tecnológicos con el uso de Papyre: No soy una empresa de electrónica, y persigo un sueño de una sociedad SIN papel.

Saludos.
Juan

MGARM enero 22, 2010 a las 8:41 am

@Juan González ¡Uy, perdone usted si le he ofendido! a lo mejor es que mi lenguaje no es tan “fisno” como a usted le gustaría. Pero a parte de que no sabe usted leer yo también creía muchas cosas, entre otras que aquí iba a opinar gente independiente y no parte interesada. No yo tampoco le pongo ninguna pistola en el pecho a nadie, ni presumo de horas de trabajo, ni me creo que todos los libros los ha tenido que comprar en papel y mecanografiarlos a un PC, en muchos casos basta con acudir a la biblioteca nacional. tampoco vivo en la abundancia. Por eso me parece muy caro su producto. Ni formo una empresa privada (lea usted “SGAE”) para cobrar un impuesto por cada folio en blanco o por cada cd virgen. Traduzca usted fondo literario de mierda por “muy escaso”. Y por favor no se ofenda con tanta facilidad que el castellano es muy rico en ciertos vocablos. Seguramente si usted pregunta por un café y le quieren cobrar 6 € usaría los mismos términos que yo. A éso se le llama libertad de opinión. En cualquier caso: Lo lamento sinceramente.

Pedro Jorge Romero enero 22, 2010 a las 10:26 am

Estoy con Juan González. Creo que lo adecuado sería controlar un poco el tono. Estamos hablando de dispositivos electrónicos, no de política o de prohibir los toros, y no veo la necesidad de emplear términos personales. Se pueden descalificar los productos, pero no hay necesidad de descalificar a las personas.

MGARM enero 22, 2010 a las 11:10 am

Vuelvo a pedir disculpas.

faregran enero 23, 2010 a las 12:23 am

Sólo una matización para añadir al artículo: el Onix Boox será distribuido en españa con otro nombre: Wolder Boox.

Juan González enero 23, 2010 a las 5:28 am

@MGARM
Aceptadas las disculpas.

Creo que es positivo que los empresarios den la cara, aunque a veces se la partan, en los sitios donde tienen que hacerlo. Pienso que es positivo que los usuarios y potenciales clientes puedan recriminar, criticar y sugerir lo que quieran sobre un producto o servicio.

No existe guerra editorial ni de formatos, sencillamente porque el eReader soporta los dos formatos con DRM existentes (mobipocket y epub) y las editoriales españolas, hasta hace 3 meses, negaban o ignoraban el mercado del ebook, precisamente por el miedo a las descargas.

Quiero que quede clara mi posición: No creo en la SGAE, canon, DRM, ley de economía sostenible, … y demás zarandajas, pero creo en la propiedad privada: física o inmaterial.

En una sociedad capitalista, si creo un objeto digital: software, canción, video, libro, …, quiero tener derecho a decidir cómo lo vendo, regalo o pago para que lo vean, y eso pasa por abolir el derecho de copia privada (en USA no existe).

La tecnología cambia la ley, y al igual que la aparición de los aviones cambió el derecho de propiedad de la tierra, creo que Internet ha cambiado el derecho de copia privada, no es igual cuando prestaba mi comic de Thor a mis 10 amigos, que ahora que comparto mi colección de 503 comics de Thor con mis 100.000 amigos: No…, creo que no es igual.

Saludos.
Juan

jcantero enero 23, 2010 a las 11:55 am

Vuelvo a recordar que la materia del artículo son los e-readers, no los ebooks.

Pedro Jorge Romero enero 23, 2010 a las 12:06 pm

Sí, parece difícil dejar claro que estamos hablando -por ahora- de aparatos para leer libros y no de libros.

MadMath enero 24, 2010 a las 9:05 am

Hace algún tiempo que tengo un Papyre 6.1 y de momento cumple todas mis expectativas. Es cierto que al principio leia más y que ahora lo utilizo muy poco, pero ese es mi problema.
Con respecto a la colección de libros que venía de regalo he de decir que no he leído ninguno, así que no le he sacado rendimiento. Si me hubiese salido más barato, tanto por no incluir la tarjeta ni los libros, sin duda lo hubiese comprado (tengo ya un montón de tarjetas SD) También creo que hubiese preferido la mayor parte de los libros en formato fb2, pues es un formato editable y podemos convertirlo de forma más fácil a otros formatos. Además fb2 es un formato libre.
En el papyre leo sobre todo libros o apuntes de matemáticas en pdf. Para estos la característica del reflow no es útil, pues todas las fórmulas pierden el formato (sobre todo si el original esta escrito en LaTeX). Por ello suelo leer en apaisado y para conseguir mejor legibilidad le tengo que “cortar” los márgenes al pdf. Me gustaría, y creo que no sería complicado de conseguir, que al hacer el primer “zoom” en un pdf le quitase los márgenes (con ello ya se consigue aumentar el tamaño real de la letra) y que en los siguientes empezase ya el reflow. Esto mejoraría mucho la lectura de libros o apuntes de tipo técnico.
Otra cosa que hecho en falta es la siguiente: cuando el libro pdf en realidad está escaneado y formado por imágenes, el zoom no funciona. Es cierto que no se puede hacer reflow, pero al menos se podría aumentar la imagen.
También considero muy útil, y creo que el papyre es de los pocos que lo hacen, que pueda leer el formato djvu.

jcantero enero 24, 2010 a las 6:18 pm

@MadMath: esperemos que ese tipo de detalles (interesante lo que cuentas de los márgenes, lo de leer en apaisado sí que lo he probado) los tengan en cuenta en alguna actualización del software, ya sea de alguno de los oficiales, o de Openinkpot. Aunque el reflow de los PDFs en realidad es cosa de Adobe y su ADE (Adobe Digital Editions), que salvo el lector de Foxit (que son competencia de Adobe en el mercado del PDF), es el software que usan todos los e-readers para visualizar los PDFs.

Silicon enero 25, 2010 a las 12:41 am

@Juan González

Espero impaciente que llege abril.
Realmente el problema que le veo a los ebooks es su reducida panta. 6′ son insufientes hasta para leer un texto. 9′ me parece un tamaño optimo.

En cuanto al precio de 400 euros me parece un poco elevado, pero estaria dispuesto a pagarlo.

Yo le lanzo una sugerencia respecto a un Ebook mínimo que creo que triunfaria.
- Pantalla de 8′ o 9′.
- Marco reducidisimo. El dispositivo no deberia tener mas de un centimetro de borde. Poco peso.
- Navegacion con solo tres teclas. Adelante, atras y aceptar. Permite pasar pagina y manejar cualquier menu.
- Solo dos formatos: PDF y EPUB. Cualquier otro formato puedes pasarlo a PDF con un ordenador. (pdfcreator)
- Un puerto USB 2.0 que permita cargar la bateria y transferir libros desde el ordenador.
- Una ranura SD para poderle poner la memoria que gustemos.
- Tarjeta de memoria SD en el paquete, que todos tenemos alguna.
- No ponga memoria en el ebook. Que tire de la SD.
- No necesitamos WIFI, 3G, Bluetoot, MP3, jack de sonido ni demas añadidos. Solo pretendemos leer libros, y todas estas cosas sobran.
- Cargador USB y cable USB opcionales. Casi todos tenemos un monton por casa.
- Sin DRM. Los usuarios se lo agradeceran. Intentar poner DRM a los libros dara el mismo resultado que ponerselo a la musica.

Creo que este dispositivo podria hacerse con un coste muy bajo, con lo que su precio de venta seria reducido.
No entiendo el empeño de los fabricantes de poner un monton de funciones adicionales en los dispositivos, cuando nada tienen que ver con la funcion del mismo.
Seamos razonables: No me voy a llevar un ebook para escuchar musica (todos tenemos ya un reproductor de MP3 pequeñito).
¿Para que quiero una conexion WIFI o una conexion 3G si no puedo navegar con el ebook?

Silicon enero 25, 2010 a las 12:46 am

Estimado Juan González,

He intentado buscar informacion de la pantala SIPIX en la que basaran su futuro producto, pero no he encontrado ningun dato acerca de sus prestaciones. Por tanto pregunto:
- ¿Cuantos niveles de grises proporciona?
- ¿Que contraste tiene?
- ¿Cuanto tarda en refrescar una pantalla?
- ¿Que resolucion tiene la pantalla de 9′?

Silicon enero 25, 2010 a las 12:54 am

En cuanto al renderizado de la pantalla no entiendo como no se acelera por doftware. Asi a bote pronto se me ocurren dos posibilidades:

-¿Por que refrescar todos los puntos de la pantalla?
En principio solo resia necesario refrescar los que cambian, que en el caso de un libro no llegan ni a la mitad.
Cuando navego por los menus, ni siquiera la quinta parte de la pantalla cambia (si estan bien diseñados)

- ¿Por que no renderizar previamente la pantalla?
Cuando leo un libro es casi seguro que la proxima pantalla será la proxima pagina. Ademas voy a pegarme un monton de segundos leyendola, con lo que tiempo para renderizarla, guardarla en memoria en un formato comprimido (compresion huffman con los fax) y al reclamarla, presentarla inmediatamente.
Evidentemente se podria hacer lo mismo con los menus.

Con estos sencillos trucos el tiempo de refresco deberia ser menos de la cuarta parte.

MGARM enero 25, 2010 a las 1:04 pm

Sinceramente no veo que el tiempo de espera(1 o 2 segundos) sea tan grave entre páginas, aunque todo éso va a ir mejorando con el tiempo. Estoy plenamente de acuerdo en que al tratarse de un nuevo sistema y tan específico a mí, como potencial usuario (lector) no me preocupa tanto los añadidos tipo música etc, en cambio si lo que queremos es reducir en lo posible el consumo de papel veo una posible vía en la enseñanza, para lo cual la escritura en el ereader es básica. Pienso tb que debe tener una manejabilidad alta, con lo que tamopco interesa que tenga un tamaño demasiado grande. Por poner un ejemplo, en el mundo de los pc’s muchos portátiles han dejado de serlo por su tamaño y éso dió lugar a los netbooks…

Juan González enero 27, 2010 a las 8:12 am

Especificaciones del Papyre 9.0 con pantalla Sipix:

Dimensiones: 262mm *170mm *11.9mm
Peso: 390g con batería
Pantalla: 9″ EPD 1024*768 Pixel
16 Niveles de grises, tecnología Sipix
RAM: 64m SDRAM
Almacenamiento interno: 2G Nandflash
Tarjeta SDHC (hasta 16G)
CPU: 400 MHz Samsung ARM9
Display Controller: AUO controller
Pantalla táctil: AUO capacitiva, soporte Multi-touch
Comunicaciones: WiFi 802.11a/b/g
Sensor de gravitación
I/O: SD slot/3.5mm stereo audio jack/USB2.0
Batería: li-ion 1600mAh (Hasta 10000 cambios de página)
OS: Linux OS 2.6
formatos soportados: ePub, pdf, doc, rtf, txt, html, ppt,
bmp, jpg, png, gif, tif, mp3.
DRM: Adobe DRM
Funciones principales:
- Bookstore (Soporte Adobe CS4 server)
- Bookshelf
- RSS news
- Búsqueda
- Diccionario
- Reflow pdf/epub
- Reproductor MP3
- Hacer notas en libros

El tiempo de refresco es de 0,8 Seg.

Lo estuve probando en el CES de las Vegas, y es una maravilla, que pronto tendremos en España.

En general para usos profesionales, educación, veo importante la pantalla táctil, el tamaño y la conexión wifi (próximamente 3G), para la actualización de contenidos y el trabajo del día a día.

@Silicon

No es tan fácil el refresco de pantalla por zonas, debido al tratamiento y al driver de la pantalla, espero que iran mejorando el software en futuras versiones.

bcntrade enero 29, 2010 a las 4:04 pm

El otro día estuve probando uno de un amigo y coincido que la pantalla de 6″ es un poco reducida. por lo menos para gente de mi edad. se me cansó la vista muy rápido. el producto está bueno, aunque no sé si pagaría 400€

Gustavo Czobel enero 31, 2010 a las 9:19 pm

Los dispositivos son todos iguales excepto las diferencias de tamaño de pantalla… creo que el típico usuario de un eReader no se preocupa por la conectividad 3G ni nada.
Solo de leer en la forma lo más comoda posible. El hecho de mover los archivos de la computadora al lector, puede llevar menos de 1 minuto… y cargaste 10 libros que te sirven para leer por un mes.

Con respecto a los eBooks no entiendo como se puede seguir defendiendo el pdf como formato válido.
Es claro que a pesar del reflow, es practicamente imposible leer comodamente un pdf creado en un tamaño que no corresponde con la pantalla del dispositivo.
El epub apunta a ser el formato a usar en el futuro, aunque creo que no veremos buenas herramientas de diseño hasta dentro de un tiempo.

sergidr febrero 1, 2010 a las 9:49 am

Yo estoy con @silicon: Sobran funcionalidades. No hace falta WiFi jack auriculares MP3 …Parece una carrera por la potencia y funcionalidad, pero innecesaria. Siempre debería haber 2 versiones, la simple y la potente de cualquier modelo que se hiciera.
Que llegue abril ya!

Amech febrero 1, 2010 a las 10:55 am

Vamos a ver. Estamos hablando de un lector de libros electronico. Desde esa perspectiva, leer libros, cumplen con creces su cometido. Tengo uno desde hace un mes, un papyre 6.1 para mas señas, y estoy mas que contento con el. Tiene el tamaño y el peso justo y puedo llevar siempre unos cuantos libros en el bolsillo del abrigo y aprovechar cualquier ratito para leer. Como se ha dicho, el tiempo de refresco de la página, si bien apreciable, no es ni mucho menos incomodo. La experiencia lectora es tan buena que mas de una vez me he sorprendido tratando de pasar la página. La bateria tiene una duración mas que aceptable. Ya quisieran muchos mp3 o telefonos aguantar la mitad de lo que dura la del Papyre. En este mes ya he leido seis libros y la verdad es que estoy muy contento. Al hilo de lo que se dice, no se si antes me lo hubiera comprado. Ahora se que cuando fallezca (el e-reader, no un servidor, claro) adquiriré otro siempre que sigan manteniendo sus caracteristicas actuales y no les de por incorporar wifi, camara de fotos, telefono y cafetera.

MGARM febrero 2, 2010 a las 9:13 am

Y a mí que me da que ha muerto prematuro… Y creo sinceramente que es una pena. Puede que cubra un sector de mercado específico, pero tendrá que bajar muchísimo de precio. ¿No acabaremos tendiendo hacia el pc tablet o el ipad? Creo que lo mejor es la variedad, por éso no me gusta que desaparezca un producto tan joven pero no le veo mucho futuro.

jcantero febrero 11, 2010 a las 10:23 pm

@Gustavo Czobel: Lo creas o no, hay muchos ePub que se visualizan peor que un PDF “reflowdeado”.

@Amech: El Papyre/Hanlin era un magnífico producto… en 2008. Y lo sigue siendo, sólo que los hay mejores y a mejor precio, por el mero hecho de que son de 2009. En la electrónica y la informática pasa esto todo el tiempo.

@MGARM: Con la tecnología de pantalla que hay actualmente, e-reader y tablet son mercados completamente diferentes. Lo que no quita que, si presionan los precios de los e-reader a la baja, bienvenidos sean. Cuando salgan tecnologías de pantalla que permitan ambas funcionalidades, tendremos tablets que permitirán leer, o e-readers que permitirán hacer más cosas, tanto da como los llames porque serán un único segmento. Pero la idea del e-reader como soporte del libro electrónico (o digital) seguirá ahí.

Silicon marzo 14, 2010 a las 11:36 am

@jcantero:

Ya estamos a mitad de abril. ¿Se siguen manteniendo las fechas de lanzamiento? Supongo que ahora ya las conoceremos de forma mas precisa.

¿Has pensado en que un kit de desarrollo para tu nuevo lector posicionaria el producto muy por encima de los demas?
Veo que hay una amplia comunidad en España que da soporte (consejos, trucos, manuales) a la version actual. Si tuvieran un kit de desarrollo seguro que veriamos juegos y aplicaciones interesantes para el nuevo lector.

MGARM marzo 17, 2010 a las 1:02 pm

@jcantero:
A pesar de todo lo que he dicho creo que me sumaré a la comunidad en breve, (de compradores/usuarios) del papire 6.1 . No sé me está convenciendo poco a poco, espero que no les de por subir precios en vez de bajar… con la que está callendo…
Estoy deseando que llegue el verano para tener mas tiempo libre y leer mucho, mucho más.

jcantero marzo 24, 2010 a las 11:52 am

@Silicon: Eehhhhhh, creo que me has confundido con Juan González, yo no tengo nada que ver con Grammata (ni con ningún otro fabricante/distribuidor/empresa interesada en el mundo del ereader, si hace falta aclararlo).

Silicon marzo 24, 2010 a las 4:04 pm

Tienes razon.
Redirijo mi pregunta a Juan Gonzalez:

Ya estamos casi en abril, que segun el comentario que dejaste en esta página es la fecha de lanzamiento de Papyre 9.0
¿Sabemos ya la fecha exacta? ¿Se mantienen las caracteristicas?

Es que me estoy empezando a oler que en el tema de los eReader hay mucho vaporware. Espero que este no sea otro caso mas.

MGARM marzo 29, 2010 a las 11:14 am

@Juan González
No sé si verdaderamente soy tan raro como parece pero no encuentro ningún libro que case con mí perfil de lector en el formato adecuado para leerlo. De qué me sirve tener un lector maravilloso si luego no lo uso por que los libros que yo leo no están disponibles???… ¿conoces algún sitio en la red dónde tengan un buen fondo?

Silicon abril 1, 2010 a las 5:25 pm

En la red existen todo tipo de libros electronicos, aunque seguramente no el formato fd2 o epub, que son los mas comunes para los lectores.

Afortunadamente tienes unos cuantos programas sencillos de usar que pueden pasarte un DOC, un TXT o un HTML a los formatos de los libros electronicos. Quiza el calibre o el sigil sean los mas conocidos.

Ahora queda la cuestion de encontral el libro que deseas leer. Esto puede resultar imposible, aunque seguramente si seras capaz de encontrar cientos de libros que te resulten interesantes. Por citar algunos recursos:
- El proyecto gutemberg, donde encontraras toda clase de literatura, aunque mayoritamente en ingles.
- El proyecto cervantes tienes digitalizados practicamente todos los clasicos de la literatura española.
- La web de los autores. Muchos, como Coelho pones sus libros a tu disposicion, incluso gratuitamente.
- Amazon y B&N tienen un reducido catalogo de libros en español. Practicamente cualquier betseller lo podras comprar ahi.
- Finalmente existen paginas con miles de libros escaneados por los aficionados. Desgraciadamente su escaneo suele tener bastantes errores. La tematica coincide con lo que le gusta a la gente que anda por internet: Ciencia-ficcion, novela fantastica, informatica y betsellers.
De esto ultimo no te puedo dar direcciones, pues lo mismo acusan a esta pagina de pirateria, aunque una busqueda por google o rapidshare, megaupload o 4shared te dara buenos resultados.

MGARM abril 5, 2010 a las 10:35 am

Gracias “silicon”. Pero como te podrás imaginar es algo mas complicado que éso.
Ante todo decirte que sólo busco libros que pueda comprar legalmente.
No me gusta la SGAE pero éso no significa que yo infringa la ley.
Mí problema es mas bien de otra índole, sí lo que buscas es stephen king o stieg larsson los encuentras muy facilmente. Pero si como yo buscas autores como: “IMRE KERTESZ” (p.nobel), “CZESLAW MILOSZ” (p.nobel), “BASIL LIDELL HART”, “CORNELIUS RYAN”, “RICHARD OVERY”, “ORHAN PAMUK” (p.nobel) ó
“RICK ATKINSON” y por decir algún español “FRANCISCO GARCIA PAVON”, “WENCESLAO FERNANDEZ FLOREZ” ó “LUIS DE LA SIERRA”… Entre otros muchos. Éso si en español, pues no hay mucho que rascar… Claro que ésto está en pañales, pero tampoco hablo de gente que no vende. En fin muchas gracias.

Silicon abril 13, 2010 a las 7:26 pm

Bueno, Juan Gonzalez se ha olvidado de esta pagina o da la callada por respuesta.

Ya estamos a mediados de abril y no se sabe nada de ese lector que nos prometió. Y aunque hasta el final del rabo todo es toro, da la impresion de que terminará abril y no veremos dicho lector.

Afortunadamente el mercado parece que si se mueve y Telefonica nos va a lanzar uno (sin fecha), ASUS lanzará otro (a finales de primavera) y Sony rebaja el suyo hasta los 124 euros.

Mientras tanto Gramdata parece que quiere regalarnos otros 600 clasicos de la literatura española (que cualquiera puede descargar gratuitamente de la biblioteca Cervantes), y en eso sigue basando su estrategia de venta.

Lo siento, pero o lanza YA su ebook o se lo va a comer con patatas. Cuando gigantes como Telefonica, ASUS y Sony lanzan sus productos de buena calidad, economicos y con su musculo comercial, los que no esten bien posicionados van a desaparecer.

No entiendo como pueden seguir basando su estrategia en vender un lector de primera generacion y 5,1″ a 219 euros.

Mejor harian poniendose en contacto con http://www.koboereader.com para importar el suyo (2º generacion, 6″ y 111 euros)

MGARM abril 14, 2010 a las 2:23 pm

En ése caso creo que el mundo de los e-readers está equivocando su rumbo.
lo verdaderamente importante son los libros, no el continente sino el contenido, creo que quien se haga con ése mundo tendrá ganado el mercado, igual que pasó con la guerra de los vídeos… (VHS, Beta, 2000…) Hace poco hubo un artículo muy bueno “derecho al pataleo” habla de un lapicero, de la NASA, de espías etc.

Silicon abril 23, 2010 a las 9:37 am

Bueno, ya sabemos el resultado final de este novelón.

Grammata acaba de anunciar en su web el nuevo lector. Este no estara disponible hasta junio (segun ellos, aunque visto lo visto no se si creermelo)

El nuevo lector no se parece en nada a lo descrito en esta web.
- la pantalla es de 6″ (no de 9″). Es e-ink y no sipix.
- Incorpora una pantalla de LCD
- No es multitouch (no es ni touch)
- Sus dimensiones y peso no se parecen en nada.
- Y su precio es de 450euros (anunció más cerca de los 300 que de los 400)
- No coincide ni el procesador ni el sistema operativo.

En conclusion, en vez de sacar un dispositivo moderno a precio razonable, ha lanzado casi lo mismo que ya tenia pero incorporando una pantalla de LCD de dudosa utilidad.

Yo, que nunca aprendo, habia pospuesto la compra del KINDLE DX fiandome de un empresario español. Esta claro que tengo que encargar uno a amazon.

Solo una palabras para este ilustre empresario: Los clientes llevamos muy mal que nos tomen el pelo. Si un empresario nos engaña una vez no volvemos a confiar en el. Y sin confianza no hay compra…

nina ferrer agosto 28, 2010 a las 2:51 am

Muchas gracias por poner tus conocimientos al nuestro alcance , me haz aclarado muchas dudas aunque creo que todavía esperaré un poco a los nuevos modelos y a ver si amplian los fondos editoriales .La mayoría de lo ofrecen y me interesa ya lo tengo en papel.Lo del e book es por ver si consigo disminuir el volumen que las bibliotecas ocupan en mi casa ..habrá todavía que esperar

Nacho noviembre 29, 2010 a las 9:15 pm

En http://www.comparativalibroelectronico.com hay una tabla comparativa de las características de los principales eReaders que se venden en España.

Espero que os resulte útil.

Saludos,

farmacia diciembre 14, 2010 a las 11:03 pm

Es el artículo más completo que he leído. Quiero regalar uno estas navidades y no sé por cual decidirme.

Miguel diciembre 24, 2010 a las 2:10 pm

Hola a todos
Yo me he comprado un lector llamado MaxBook y estoy encantado.
Lo he comprado en mi librería de siempre, Maxtor, en Valladolid. Me he decidido por comprarlo allí porque son libreros y no vendedores de cacharros.
El aparato va fenomenal (tiene WIFI y lee casi todo).
Si queréis echar un vistazo lo podéis ver en la web de la librería Maxtor.
Un saludo a todos y Feliz Navidad.

{ 10 trackbacks }

Previous post:

Next post: